Un blog sobre la New Age (Nueva Era) y los esoterismos varios que hoy, como una epidemia que afecta al raciocinio y a la lógica, se expanden... Bienvenidos sean usted y Guillermo de Occam.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Difunde, que algo queda.







El refranero incluye la siguiente declaración: "calumnia, que algo queda".

Si aplicáramos este refrán a nuestros queridísimos himbeztigadores habría que reconvertirlo a "difunde, que algo queda". Y es que, como venimos manteniendo, a éstos les da igual si lo que "divulgan" es o no es cierto, pues lo importante no es contar con pruebas sino con fans incondicionales de los misterios misteriosamente misteriosos. Así cualquier cosa puede ser dicha y creída.

Vamos a poner un ejemplo divertido acerca de cómo algo evidentemente falso puede ser tomado como verdad incontrovertible y como prueba de algo absolutamente absurdo.

Joan Fontcuberta, del que ya hablamos en este blog con ocasión de un ridículo mayúsculo de Íker Jiménez (ver Íker el himbeztigador del mes de Julio), organizó otra de sus "exposiciones trampa". Esta vez se trataba de un montaje en el que se mostraban imágenes de un fósil de Hydropithecus, un falso antecesor del homo sapiens que "invitaba" a pensar que el hombre procede en realidad de un antepasado medio pez y medio humano. Acompañando a las imágenes, y tal y como hiciera en su día con Ivan Istochnikov (el cosmonauta inventado de su exposición La Odisea del Soyuz 2), un personaje nuevamente ficticio, Jean Fontana, una historia y un hallazgo: la sinera del río Tormes, la "prueba" fósil de la existencia del Hydropithecus (el "mono de agua"). Todo absolutamente inventado para una exposición de arte.

Si desean leer la historia tal y como él la cuenta, pueden disfrutarla aquí:

http://www.latalaia.net/cast/tribuna.asp?art=224&mail=1

Y éste es Fontcuberta caracterizado como Jean Fontana:




Divertido y genial. Pero... ¿Cuál fue la recepción de este montaje?

Como en botica, de todo. Lo más asombroso es la actitud de tomar como pruebas de la existencia real de sirenas precisamente las imágenes de Fontcuberta.

¿No lo creen?

Pasen y vean...


Ya.com presentaba la exposición con el siguiente titular:

Una exposición en Salamanca muestra fotografías y réplicas de esqueletos de sirenas hallados hace medio siglo

Fuente: http://noticias.ya.com/cultura/18/06/2006/exposicion-salamanca-sirenas.html

A partir de aquí, los incondicionales de lo mihteriozo... Se ha respetado la ortografía y la gramática:

Joder, pues va a ser verdad... yo que estaba seguro que tenía que ser coña... Lo que me extraña es no haber oído hablar de ellos antes, pero bueno...

Fuente: http://faeriel.blogspot.com/2006/06/hydropithecus-o-la-sirena-del-tormes.html

PARA MI SI EXISTEN A PESAR DE QUE LA PRENSA TELEVISIVA INTERNACIONAL NOPASE NADA DE LOS HALLAZGOS MITOLOGICOS POR QUE A PESAR DE LO QUE DIGAN SI CREO EN LA MITOLOGIA Y CREO QUE EXISTEN TODAVIA ALGUNAS ESPECIES DE ESOS TIEMPOS QUE DEBERIAN LOS ARQUEOLOS E INVESTIGADORES QUE TENGAN EN CUENTA PARA PRESERVALOS MAS NO ATENTAR CONTRA LA NATURALEZA DE DIOS......ESPERO NOTICIAS AL RESPUESTA O ME ENVIEN ALGO AL RESPECTOS DE TODO ESTO AQUI TE ESCRIBO MI CORREO ELECTRONICO. CHAO SALUDOS

Del mismo sitio...

Yo si creo en su existencia y creo que son muy reales los fociles mostrados. Para mi las sirenas si existen, en algun lugar del mundo deven de existir por que sino por que los griegos las mencionavan y no solo ellos en muchas partes del mundo yo creo de que aun el hombre no a llegado a explorarar o a gobernar todo el mundo y que en algun lugar deven de havitar y anque no cean tan hermosas deven de ser unos seres maravillosos por el solo hecho de ser increibles bueno mientras concluyen el enigma los cientificos yo sigo teniendo la mente abierta.
cualquier noticia relacionada con este tema porfa mandenme un correo a...


Otro...

las imagenes se ven super reales asi q pienso q todo existe porq son muchas las posiblidades de q existan esas cosas q dicen hay soy de las personas q cree en mucho en la ciencia es verdad hay gente ridiculaa q solo pone mentiras en las web esa gente q se ubique por fa por q se q muchos de los q visitan estas web es por q tienen curiosidad no mientan.......

Y sigue otro...

yo creo fielmente en la existencia de las sirenas y tritones y en que el hombre aun habiendo ido a la luna todavia no conoce lo que habita en las profundidades de los oceanos y mares.Tambien creo que ellos no se dejan ver porque en la actualidad la gente está descreida de todo y no tienen fe, pero la verdad es que viven y tienen un mundo mas allá de la hermosura. espero que sigas escribiendo sobre estos temas de mi interes.Gracias

Fuente: http://www.ciudadcool.com/show.php?id=Guyunusa&post=972&PHPSESSID=191c472dcd9acf0b0a48dc3e42395ab2

Podríamos preguntarnos qué tipo de lógica lleva a estas conclusiones. Veamos un ejemplo realmente estremecedor y preocupante:

Yo creo que existen las sirenas desde que era muy pequeña yo lo se . . . algo en mi me lo dice . . . daria todo no por ver una , sino por convivir con ellas . . .seguramente no tienen los hermosos cabellos que se describen . . .es decir viven en el oceano lleno de minerales y otras cosas que dañan mucho el cabello asi que probablemente no sea tan sedoso como queremos creer
y estan cubiertas de escamas como lo anterior mencionado . . . pero no es solo su cola, es todo su cuerpo . . .
Dentro de toodooo yo tengo no se si sean presentimientos o indicios . . o datos . . .pero yo creo que SI existen y que estan en el lugar de la Atlantida . . no digo que viven ahi en completa felicidad como en la pelicula de disney . .. pero es cierto que hubo una ciudad llamada Atlantida que se hundio en las profundidades de este gran oceano . . . y tambien es cierto que desaparece la gente en el triangulo de las Bermudas y cuando rara vez encuentran los barcos los encuentran muy normales ,ordenados y todo . . .pero SIN gente . . .la verdad yo no creo eso de que los raptan lo ovnis . . . pero tal vez la gente de esos barcos encontro un lugar alejado de lo que es nuestro mundo que cada vez se hunde mas en el materialismo y las presiones de la sociedad . . . tal vez esa gente descubrio algo oculto para el resto de los humanos . . .no se . . . pero es posible. .


Fuente: http://hocuspocus.mforos.com/191376/4362191-datos-de-que-las-sirenas-existen/

Atlántida... Triángulo de las Bermudas... Ovnis... Mundos ocultos... El tipo de lógica es claro: como yo deseo que sea así, es así.

Lo grave aquí es que los "divulgadores" de lo mihteriozo no calibran el daño que hacen presentando como ciertas las himbeztigaziones que realizan para llenarse los bolsillos. Por eso, y permitiéndome el epíteto, me parecen tan mierdas.

Nuestra Señora de la Sensatez, ora pro nobis.

Nuestra Señora de la Honestidad, ora pro nobis.

Por cierto, podeis leer una entrevista a Joan Fontcuberta aquí:

http://www.elpais.com/articulo/paginas/engano/hecho/arte/elppor/20070211elpepspag_1/Tes

domingo, 9 de diciembre de 2007

Manual de kanpo para himbeztigadores

Hay investigadores en muchos campos de la actividad humana. Científicos, humanistas, filósofos, periodistas, muchas personas se afanan en resolver cuestiones ignoradas o problemáticas. Otros se dedican a himbeztigar, esto es, a presentarse como investigadores cuando, en realidad, no investigan nada.

Si usted desea investigar a fondo un asunto, lo primero es formarse, dedicar mucho tiempo, esfuerzo y neuronas al tema que desee investigar. Esto le servirá sólo para introducirse en el asunto, luego tendrá que dedicar más tiempo, esfuerzo y neuronas a investigar. Esto le servirá, quizás, para ser un experto. Pero si desea realmente ser un buen investigador, deberá dedicar aún más tiempo, esfuerzo y neuronas para poder elaborar alguna tesis que pueda resolver una cuestión y solucionar, desentrañar o desvelar algún tema interesante o problemático. Ejemplos no faltan a lo largo de la historia.

Ahora bien, si lo que desea es ser un buen himbeztigador, la formación es innecesaria. Desde ya puede usted ponerse a elaborar hipótesis, cuanto más absurdas mejor, sobre cualquier cosa,. No necesita conocer acerca de nada ni estudiar nada. Un testimonio demostrativo: Georgeos Díaz Montexano, el atlantólogo por antonomasia, dice haber realizado estudios de Historia, Arqueología, Antropología y Paleopatología en la S.E.C. La S.E.C., por si no lo saben, es la Sociedad de Espeleología de Cuba, que, como ven, forma a sus asociados en todo tipo de materias. No imaginan lo importante que es la Paleopatología para los atlantólogos... Este himbeztigador, además de absolutas memeces acerca del texto platónico, sostiene que los que niegan la existencia del mito que Platón pone en boca de Critias, como hizo con otros muchos de sus personajes literarios, lo que desean es desacreditar a Platón. La ignorancia, que es muy atrevida...







Si usted desea ser serio, citará sus fuentes y explicará su protocolo de trabajo para que cualquiera pueda acceder a ellas o repetir sus mismos pasos; así se comprueba que usted no se ha inventado nada y se puede acudir a los autores en los que se basó.

Sin embargo, si lo que quiere es himbeztigar, puede inventarse fuentes y protocolos según se le ocurra. Para corroborar esto, otro testimonio: J.J. Benítez, himbeztigador donde los haya, usa el pseudónimo “Mirlo rojo” para proteger la identidad de una fuente secreta que desveló secretos de los archivos más secretos de las actividades secretas de una NASA muy celosa de sus secretos. Si bien el sujeto-fuente de este himbeztigador está ya criando malvas (siempre según él mismo dice) a nuestro himbeztigador no le es posible revelar su verdadero nombre...



Si lo que usted desea es realizar una investigación de campo, usted planificará, proyectará, preverá y se trasladará al lugar con el equipo técnico y humano necesario, nunca antes de que todo esté previamente preparado y de que tenga claro qué, cómo y para qué.

Ahora bien, si lo que usted desea es realizar una himbeztigasión de kanpo, basta con que se lleve a alguien para que le grabe en vídeo o le eche fotos con poses reflexivas, camisa de explorador, una lupa o algún aparatejo para dar la impresión de esforzado himbeztigador.

Valgan estos testimonios en forma de imágenes:



Pueden observar a J.J. Benítez con su camisa de explorador experto.



Es Javier Sierra. La lupa le da ese toque de himbeztigador al que nada se le escapa.



Sí, es Íker Jiménez con mirada penetrante y tratando de medir no se sabe qué con no se sabe qué, pero es un cementerio y es de noche, oye. Pedazo de himbeztigador, ¿eh?



El sr. Amorós es uno de mis favoritos. Lo vemos aquí en labores de ardua himbeztigasión, con la sola la luz de unas velas y de un candil, que es como se himbeztiga más mihteriozamente.


Imaginen todo este enorme esfuerzo imtelestual y teknolójiko para himbeztigar cuestiones “sin respuesta” que después de himbeztigar siguen, por supuesto, “sin respuesta”, aunque todo el travaho sirva para hacerse con material para vender un ehtupemdo reportaje, un masnífiko artículo o un interezamte libro sobre misterios misteriosamente misteriosos... a pesar de que las ipótezih resulten absurdas, inverificables e infalsables y sin aportar un solo dato o una sola prueba absolutamente de nada. Unos campeones de la desvergüenza.


Si quiere investigar en algún área concreta de cualquier rama del saber, dedicará mucho tiempo al tema en cuestión; al menos hasta que se haya resuelto la cosa para bien o para mal. Esto le ocupará tiempo, por lo que es más que probable que no abarque a la vez y en profundidad otros asuntos. Procurará además ceñirse al campo de su especialidad tratando de no hacer el ridículo hablando de lo que desconoce.

Si es usted himbeztigador puede hablar de lo que sea y cuanto desee, da igual si es de Historia, de Antropología, de Arte, de Física, de Medicina, del más allá o del más acá. Y como la cosa va de testimonios, acudamos al indefinible Bruno Cardeñosa. Este ávido himbeztigador es capaz pontificar sobre casi cualquier cosa, lo mismo da el 11-S, los gobiernos en la sombra, el 11-M, ecologismo, ovnis, astronomía, política, paleoantropología, la mente, misterios de la Historia, conspiraciones a cientos y cualquier cosa que se le cruce por delante de los ojos y le parezca potencialmente rentable... Siempre, eso sí, descubriendo cómo los que investigan en serio están encorsetados a no se sabe qué verdad “oficial” que él siempre “demuestra” falsa... Bruno Cardeñosa afirma, por ejemplo, la existencia, hoy, de Neanthertales vivos... O que a nuestros antepasados los visitaron seres de otros planetas, como “demuestran” las pinturas rupestres de Tassili... He aquí el tipo, por supuesto, con su camisita de ezplorador:



Cuando usted se ponga a investigar querrá en su equipo, si lo necesita, a gente seria y solvente. Si la investigación lo requiere procurará usted hacerse de un grupo de trabajo interdisciplinar tratando siempre de que cada cual sea alguien formado y experto en el área por el que se le necesita y por el que se han contratado sus servicios. Los arqueólogos, por ejemplo, echan mano de ingenieros, filólogos, historiadores, paleógrafos, etc.

Pero si usted se pone a himbeztigar en ekipo, se rodeará de otros avezados himbeztigadores sin que sea necesario que sepan un pimiento de nada, pues lo que interesa es señalar qué misteriosos son los misterios aturdiendo a sus lectores o a su audiencia con enigmas enigmáticos y con autorreferencias laudatorias acerca de qué buenos himbeztigadores son todos. Da igual si los componentes del equipo son absolutos incompetentes o auténticos charlatanes. Un testimonio estremecedor: Íker Jiménez, himbeztigador con kátedra, recoge el testigo de J.J. Benítez y babosea sobre unas supuestas ruinas en la Luna... rodeado de himbeztigadores acólitos pontificando sobre bobadas pero, eso sí, con pose pseudoescéptica, aunque diciendo absolutos disparates y citando a otros himbeztigadores como si fueran una fuente fiable de datos. Como siempre, no falta el argumento bobochorra de que la falta de pruebas es prueba de que algo hay. Del mismo modo, inventar pruebas o tomar como prueba lo que no prueba es práctica común entre himbeztigadores. Pongamos musiquita de misterio y tendremos un espectáculo acojonante y descojonante. Especial atención merece Santiago Camacho (el primero que habla en el siguiente vídeo), todo un himbeztigados acezor de Íker...




Si usted es un investigador serio no tendrá inconveniente en someter a la crítica de la comunidad científica, académica o periodística sus resultados, es más, lo considerará un paso necesario y conveniente. Del examen crítico de sus colegas puede surgir una deseable línea de debate que permita investigar más y mejor o depurar errores. En todo caso, usted se juega su prestigio y su profesión ante personas igualmente expertas en la materia. Si a usted se le ha ocurrido mentir o decir alguna tontería, puede dar por terminada su carrera y por finiquitado su prestigio.

No obstante, si en realidad es usted himbeztigador, le importa un rábano si lo que dice es o no verdad, si está fundamentado o es una absoluta invención, pues su éxito se medirá en términos de audiencia o de libros vendidos. Es más, si a usted le pillan en una mentira o en un error de dimensiones colosales, no pasa absolutamente nada, puede dedicarse al siguiente tema con la misma profesionalidad. Lo que en realidad importa no es el respeto a la verdad o a sus lectores, sino el volumen de su cuenta corriente. Y si es necesario mentir, se miente. Así es como da igual de qué tema se trate y qué se diga. Testimonio. Enrique de Vicente, que lo último que supo de ciencia es que se escribe "n" antes de "c", afirmó lo siguiente en una editorial de Año cero en el 2005: cuando se trata de reconocer que los animales tienen sentimientos, "los científicos suelen negarlo". Se ve que no ha leído a F. de Waal, a H. Fisher o al mismísimo Darwin. Y si los ha leído, los ignora. Helo aquí.




Por último, si la investigación va bien, usted tratará de elaborar hipótesis razonables, intentará corroborarlas en la experiencia o fundamentar sus conclusiones con datos que la hagan plausible, tratando de que se presenten con claridad las correlaciones y los posibles nexos entre causas y efectos.

Pero si es usted himbeztigador, podrá vomitar cualquier cosa con sujeto verbo y predicado, se trate de lo que se trate y por más disparatado que parezca, pues no se busca averiguar la verdad sino asombrar con los lados más enigmáticos de los misterios misteriosamente misteriosos, cuanto más misteriosos mejor, o con las afirmaciones más superchulis y megamolonas. Acudamos a un testimonio impactante: Masaru Emoto, himbeztigador cum laude, sostiene que el agua es capaz de percibir las vibraciones mentales de la música y del lenguaje, de manera que si usted pone musiquita de Mozart ante una botella de agua, ésta se vuelve alegrona y rumbosa y le vendrá a su cuerpo divinamente (no se le ocurra ponerle el Dies Irae del Réquiem, por si las moscas), pero si usa Heavy Metal el agua se cabrea y se negativiza (ya puede usted ponerle la balada más tranquilita; al agua no le gusta el Heavy). Del mismo modo, si a una botella le pega etiquetas con palabras dulces el agua se pone tierna y amorosa. Pero si le pone palabras feas, el agua, que reconoce además todos los idiomas porque sabe Dios cómo va y detecta las vibraciones mentales que usted “emitía” cuando las escribió, pues se chuchurre y se mustia. ¿Cómo? Pues en virtud del “hadrón”, un elemento subatómico estudiado por la física cuántica y "utilizado" por Emoto no se sabe cómo, no se sabe con qué, que hace que se conecten sus vibraciones atómicas mentales y las vibraciones atómicas del agua, nada más y nada menos.



Usted decide de quién hará caso.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Conspiranoia





Vivimos inundados por teorías conspiratorias. Cada poco tiempo algún avispado descubre un complot secretísimo que perpetra acciones gravísimas contra la humanidad con el fin de controlar los destinos del mundo. Suele tratarse de sociedades clandestinas que, amparadas por el secreto y por innumerables instrumentos de poder (dinero, política, ciencia, tecnología, alquimia, esoterismos varios, etc.) tienen en sus manos los hilos del teatro de la historia.

Las teorías conspiratorias están además protegidas por dos artimañas lógicas astutamente utilizadas:

- son indemostrables, aunque la falta de datos que las demuestren son presentadas como prueba de su carácter secreto
- son infalsables, si se pretende demostrar su falsedad se utiliza el intento de falsación como prueba de que verdaderamente hay conspiración y se desea ocultarla

Las conspiraciones no son sólo asunto de los himbeztigadores de lo misteriosamente misterioso, a veces nos sorprenden con estas teorías gentes de toda clase.

Cuando la película Haz lo que debas se quedó por muy poco sin conseguir la Palma de Oro en Cannes en 1990, su director, el norteamericano Spike Lee, invocó inmediatamente el racismo para explicar su “fracaso”. Su película era la mejor a su juicio, pero habían conspirado contra él porque es negro.

¿Cómo se demuestra lo contrario’

El 12 de agosto de 1994, cuando la lira italiana experimentó una brutal caída, el ministro de Trabajo, Clemente Mastella, miembro de la Alianza Nacional (extrema derecha), acusó al «lobby judío internacional», sospechoso de sentir escasa simpatía por los neofascistas italianos.

¿Cómo probar que no es así?

Zviad Gamsajurdia, difunto presidente de Georgia, atribuía su apartamiento del poder a un complot transnacional teledirigido desde Washington, que pretende establecer su reinado sobre el mundo entero: «El guión del golpe de Estado permanente en Georgia ya había sido experimentado en más de una ocasión en otros lugares del planeta. (...) Todo eso nos ha sucedido porque no queríamos someternos a las imposiciones de los países occidentales (...) convirtiéndonos en una colonia. A Occidente le conviene sólo un poder servil. Ésa es una de las razones del golpe de Estado militar que ha llevado al poder a la persona de Shevardnadze, que es un agente de la CIA, un agente directo del imperialismo euroamericano».

¿Cómo desmentir esto?

Cualquier desgracia propia o ajena, real o imaginaria, puede ser atribuida a algún grupo conspirador, desde un acuerdo de los vecinos para complicar la existencia hasta una estrategia de los profesores para suspender a un alumno al que se tiene manía, pasando por las más variadas y sorprendentes conspiraciones de judíos, sionistas, illuminati, banqueros, científicos, antiguos miembros del KGB, la CIA, la NASA, etc.

No faltan himbeztigadores que dediquen su sapiencia a cuanta cosa se les ocurra que es conspiratorio. Y es que raro es el himbeztigador de lo misteriosamente misterioso que no ha descubierto alguna conspiración secretísima.

Pero ¿cómo se crea una conspiración?

Lo primero es buscar un área sensible: la injusta distribución de los recursos, la manipulación política, los medios de comunicación, la iglesia, la salud… Enlazamos hechos más o menos conocidos, siempre a posteriori, de manera que dé la impresión de que éstos se encuentran conectados de alguna manera. Es necesario señalar que estos hechos contienen zonas de misterio misteriosamente misterioso. Procuramos que las víctimas tengan un determinado carácter; cuantas más, cuanto más injustamente tratadas, cuanto más ilustres, mejor. Nos inventamos un grupo conspirador, histórico o presente, al que convertimos en protagonistas clandestinos de los hechos narrados. Señalamos lo difícil que es himbeztigar una verdad que se ha ocultado deliberadamente y que sólo el esfuerzo arriesgado del himbeztigador ha podido sacar a la luz. Si es posible se citarán fuentes ocultas que han accedido a ceder documentación secreta y testimonios personales bajo promesa de anonimato, no vaya a ser que se les ataque por sus revelaciones. Finalmente, si a alguien se le ocurre desacreditar al himbeztigador se recurre de nuevo a la poderosa conspiración que pretende que la verdad no se sepa y que no duda en atacar al pobre himbeztigador. Si no se le critica es porque ha dicho la verdad y si se le critica es porque ha dicho la verdad.

¿No lo creen?

J.J. Benítez inventó una secretísima conspiración de la NASA para ocultar la existencia de restos extraterrestres en la luna y que sólo fue posible desvelar por el testimonio de una supuesta fuente anónima, a la que llama “mirlo rojo”, que sacó de esa secretísima institución informes, fotos y vídeos secretos que “demuestran” la verdad que se quería mantener en secreto: se encontraron edificios en la luna. Si después se ha demostrado que los vídeos y las fotos presentadas son más falsos que el carnet del Betis de Tutankhamón, da igual. Todo lo que se diga contra esto es fruto de un perverso intento de callar al esforzado himbeztigador.



Aún no se ha explicado de forma razonable porqué los gobiernos emplearían medios ingentes para ocultar la existencia de unos extraterrestres conocidos por cualquier himbeztigador de lo misteriosamente misterioso, pero se ve que éstos entienden que es algo que han de ocultar y ocultan. Menos mal que los tenemos a ellos...

Los Illuminati, los templarios, los sionistas, son verdadero comodín para las pretendidas conspiraciones históricas.

Una de las más extendidas es la que tiene su base en los Protocolos de los sabios de Sión, un documento en el que se supone que se ponen en evidencia los planes de dominación mundial por parte de unos judíos megaultrapoderosos. Lo sorprendente de los Protocolos no es su redacción. Umberto Eco aporta datos fundamentales sobre la historia de su invención (Seis paseos por los bosques narrativos, Barcelona 1996). Se sabe con exactitud cómo aparecieron en el s. XIX y cómo éstos consisten en un refrito de escritos de diverso origen. Ya en 1921 (ha llovido desde entonces), el Times publicó la historia de este despropósito.



No, lo más sorprendente es su recepción. Contra todas las evidencias, este documento falso es recurrentemente referido como la prueba de una conspiración judía para dominar el mundo.

¿Cómo podría explicarse esta fascinación, esta especie de renuncia consciente a lo que los datos dicen?

Lo mismo ocurre con los templarios. Tenemos suficientes fuentes como para determinar qué fue de ellos: se acabaron en 1314, cuando Clemente V abolió la orden. No obstante, la literatura sobre esta orden insiste en su existencia más allá de esa fecha y en un poderío asombroso, amén de tesoros ocultos y secretos alquímicos y mágicos transmitidos secretamente hasta hoy y con los que ejercen su influencia; todo ello sin aportar más que fantasiosas especulaciones sin sostén documental. Una de las afirmaciones más curiosas es la influencia de los templarios en la construcción de las catedrales góticas (se inventan incluso un mapa de catedrales que haría coincidir su ubicación con las estrellas de la constelación de Virgo, aunque para ello prescindan selectivamente de muchas o se obvien las que se han derruido).



¿Cómo podría hacerse ver a los creyentes que estas historias son falsas?

Con los Illuminati ocurre exactamente igual. Y con el 11-S, con el pollo frito (un intento de esterilizar químicamente a los afroamericanos), con las estelas de los aviones (lluvia química, o chemtrails, que pretende conseguir el control mental de la población), o el sida (inventado para acabar con los homosexuales), etc.

Todo esto sería divertido, que lo es, si no fuera por la credibilidad que muchos conceden a los conspiranoicos, quizás, como dice Bruckner, en el afán de adjudicar los males del mundo a grupos más o menos fantásticos para así tratar de colocarse en el lugar de las víctimas y no en el de los responsables de lo que hay y de lo que pasa. La culpa es siempre de los demás. La conspiranoia es una excusa para la inacción.

Para cuando se descubra una verdadera conspiración, no la va a creer nadie.

sábado, 20 de octubre de 2007

Estética extraterrestre

Uno de los aspectos más interesantes de la UFOlogía es su evolución estética. Desde los ovnis de los años 40 hasta los de hoy, el distinto diseño de las naves extraterrestres permite realizar un recorrido por la moda de las carrocerías interestelares que tiene un paralelo más que sospechoso con la historia del cine sobre et´s. Lo mismo ocurre con la tecnología y hasta con la anatomía de los visitantes de otros planetas. Podría resultar interesante hacer un pequeño recorrido por esta historia.

Esto es lo que había empezado a desarrollar, pero hay personas que han pensado esto antes que yo y que lo han hecho mejor de lo que yo podría hacerlo jamás, así que lo más conveniente es que les remita a su trabajo:

http://blogs.elcorreodigital.com/index.php/magonia/2007/10/24/los_videos_de_60_anos_de_platillos_volan

También pueden verlos de forma individual en google videos con las sigueintes entradas:

Marciano, ven a casa

La invasión que nunca llegó

La chapuza galáctica

40 años de hombrecillos grises


Y la mesa redonda:

60 años de platillos volantes

Que lo disfruten.

martes, 9 de octubre de 2007

Maussan, el himbeztigador





Maussan es un himbeztigador mexicano que, siguiendo la estela de otros himbeztigadores ilustres, se apunta a himbeztigar cuanto misterio misteriosamente misterioso aparece por donde sea. Lo mismo da que sean extraterrestres que misterios de la antigüedad. Sabe de todo y no escatima esfuerzos para descifrar cuanta cosa caiga en sus manos. Es dedicado, constante, metódico y no acepta una tesis como válida sin haber comprobado antes todos los flecos posibles. Es tal que así:




La cosa es que ha lanzado un reto: a ver quién hace un corpcircle en determinadas condiciones.

Este es el reto:




Además de las "clarísimas características mayas", las condiciones son las siguientes:

1ª. Se ofrecen tres modelos a seguir (no me vayan a ser creativos)
2ª. Los diseños están basados en diseños con características mayas (porque a los extraterrestres les va ese estilo, oye).
3ª. La figura tendrá que ser elaborada durante la noche, entre las 20:00 h. y las 7:00 h. sin utilizar ningún tipo de luz artificial. Se permite el uso de artefactos infrarrojos, de visión nocturna, etc. (o sea, hay que hacerlo a ciegas y en una sola noche).
4º. La figura deberá medir entre 80 y 120 m. de diámetro
5ª La convocatoria tendrá vigencia desde las 12:00 del día 4 de Septiembre hasta las 12:00 del 12 de Noviembre del 2007.
6ª. Los interesados deberán comunicarlo oficialmente para que les dé tiempo a documentarlo en vídeo (que no sé como lo documentarán con tan poca luz).
7ª. El tipo de cultivo da igual; no se van a poner muy exigentes con esto (con permiso del dueño de la finca, eso sí; no vaya el granjero a enfadarse).

El resto de condiciones son meras formalidades. Aunque la última condición es que el equipo de Maussan considere satisfactorio el trabajo. Ya se sabe lo metódicos que son para sus cositas.

Pero Maussan ya ha himbeztigado los cropcircles por su cuenta y ha llegado a conclusiones más que fabulosas. Algunas de ellas, se dice en uno de sus afamados documentales, son mensajes cifrados en código binario tipo ASCII, nada menos. Así con la imagen de arriba, que, por supuesto, está escrito en código binario.

Como es de suponer, el código binario ha de representar un alfabeto y unos términos en un idioma conocido. En este caso dicen que inglés. Por qué? Porque está en Inglaterra; que ya puestos podrían haberlo escrito directamente en inglés en lugar de complicar la vida a los esforzados investigadores teniendo que traducir al alfabeto occidental ese pretendido lenguaje binario. Los extraterrestres son libres para escribir en Morse o en esperanto si se les apatece, oye, que para eso han hecho un viaje tan largo, y si tienen ese capricho pues hay que consentírselo. Inglés por tanto.

Prestemos atención a otro que, siempre según los esfrozados investigadores de misterios, se debe entender así:



¿Por qué así? Pues no lo explican. Porque sí. Porque para eso son ellos los que investigan estas cosas y otras igual e misterosas. Si usted tiene otra traducción, pues para usted.

La cosa es que en código binario tipo ASCII, el que según Maussan se usa en el anterior cropcircle, una palabra como JOSE vendría a ser así:

J es el código 74, en binario es 01001010
O es el código 79, en binario es 01001111
S es el código 83, en binario es 01010011
E es el código 69, en binario es 01000101

Puede usted usar 0 y 1 o X-Y o cualquier par de signos que le dé la gana. Observe que para una palabra de cuatro letras, sencilla ella, hemos utilizado 32 dígitos. Según Maussan, nuestro esforzado investigador de lo misterioso, el cropcircle contiene información sobre matemáticas, astronomía, genética, lo de los humanos hibridados con reptiles, anatomía, tecnología, etc. Ahora, sin entrar en el contenido de estos temas, cuente las letras que nos han hecho falta sólo para enunciarlos y calcule por encima que nos harían falta unos 8 dígitos para cada una. Vienen a ser, aproximadamente, unos 350 dígitos. Es de suponer que para el contenido, éste era sólo el índice, nos harían falta bastantes más. Sólamente para la Timina (presente según éstos en la línea correspondiente a la química del ADN; ver imagen) deberíamos poder representar esta fórmula: C5 H6 N2 O2. Siempre según estos magníficos ufógrafos, se contienen sólo en esa línea hasta 12 moléculas... No parece, por tanto, que se haya usado el sistema ASCII.

Cabría la posibilidad, siempre tenida en cuenta por nuestros lingüistas de extraterrestres misteriosos y tímidos, de que no se haya usado el código binario ASCII, que hayan utilizado otro diferente. Previendo esa posibilidad se han podido investigar otros códigos o sistemas. ¿Cuáles? Pues no nos lo van a decir, que para eso han tenido que comprar un billete de avión y plantarse en Inglaterra, siempre tan húmeda y desapacible, y ya ellos saben lo que deben o no deben decir. De esta manera podemos darnos por contentos con que nos ofrezcan el significado de ese cropcircle según su técnica de interpretación propia, privada y secreta (ya que no es ASCII). Así, si no creemos que en esa imagen se dice lo que ellos afirman, si nos parece que no nos dicen la verdad, los dedicados escrutadores de misterios considerarán que esta incredulidad se debe a nuestra retorcida costumbre de querer saber cómo se obtienen esas conclusiones, costumbre muy fea y propia sólo de seres desconfiados, inquisitoriales, cerrados de mente, que no saben investigar como es debido y que no desean evolucionar. De esta forma, si ellos dicen que ahí está contenida la información que ellos nos traducen, pues es así porque es así. Palabra de Maussan.


Y es que Maussan es un reputado investigador, especialmente en lo que a febómenos ovni se refiere. Uno de sus momentos estelares fue el descubrimiento más asombroso jamás presentado en la historia de la televisión paranormal:






Como lo han visto y oído: un caballo volador que hasta mueve las patas. les recuerdo que Maussan pedía que para desmentir esto le presentaran evidencias y pruebas contundentes; las evidencias y pruebas contundentes que a él no le parecieron necesarias para concluir que el objeto volador era un equino que se llevaba a maltraer con la gravedad.

Pero, mira por dónde, hay siempre algún genio dispuesto a probar lo que es fácil de probar:




Impresionante.

En fin, ¿queda todavía alguien que no se haya convencido de que hay que desconfiar de los himbeztigadores?

Si me preguntaran acerca de si existe vida fuera de la Tierra, diría que quizás. Si me perguntaran sobre la existencia de vida inteligente fuera de la Tierra, diría que quizás. Si me preguntaran si existe vida más inteligente que en la Tierra fuera de la Tierra, diría que quizás. ¿Por qué "quizás" y no "sí"? Pues porque, aunque cabe esa posibilidad, no lo sabemos. Ahí tienen ustedes a la comunidad científica medio loca por encontrar aunque sean restos fosilizados de bacterias de origen extraterrestre.

¿Y por qué éstos mismos no aceptan que hay vida inteligente fuera de la Tierra que nos deja mensajes en forma de trigo aplastado y con figuras geométricas con características mayas?

Porque no les gusta perder el tiempo con bobadas y prefieren trabajar en serio.

¿Y es que no se han investigado los cropcircles?

Pues sí, y visto que es obra humana... ¿Para qué seguir?

¿Y los invetigadores que dicen que son obra extraterrestre?

Lo primero que deberían hacer es mostrar indicios de que efectivamente no son obra humana. Es más, los que dicen que han investigado y concluído con el origen extraterrestre suelen ser los mismos que himbeztinan sobre la Atlántida, Lemuria, brujería, conspiraciones secretas, terapias mágicas, etc., etc., etc. Y suelen investigar muy poquito. Tal que así:

- leo lo que dicen las revistas esotéricas y de asuntos paranormales
- leo lo que dicen los libros de otros himbeztigadores tan sesudos como yo
- voy a Inglaterra una semanita y me hago fotos y vídeos en los cropcircles del momento (siempre suele haber alguno disponible y, si no, se encarga)
- vuelvo a mi casita y mezclo todo, pudiendo añadir algo de mi cosecha
- publico un artículo, un libro o un documental y lo presento como una investigación profundísima
- si alguien dice que me equivoco pido pruebas y evidencias de que lo que digo no es verdad
- como la comunidad científica no suele perder su tiempo y su dinero en estas bobadas, le prestan poca atención (o ninguna) y da la impresión de que dice verdad

¿Y qué ocurre cuando se sorprende a alguno de estos himbeztigadores en un embuste?

Si se tratara de un investigador serio, lo más probable es que perdiera la cátedra (si la tiene) y que la comunidad científica lo desacredite pública y profesionalmente. No ocurre así con estos caraduras, pues si se les sorprende en un embuste, y se les sorpende a menudo, hablan de mentes cerradas e inquisitoriales, de oscuras influencias secretas que impiden el avance del saber y que conspiran contra la verdad, de envidias, de la ceguera de los científicos, etc. Y aunque se les sorprenda mintiendo o fabulando una y otra vez, da igual. Siguen presentándose como investigadores profundísimos y, como esto no suele trasladarse a la opinión pública, pues continuan mintiendo tan ricamente.

Y lo peor es que los que son sus seguidores parecen incapaces de percibir el embuste aunque se les presente con toda evidencia que lo es; con lo que al final se llega a la conclusión de que no se busca la verdad, sino confirmar lo que uno cree o desea que sea verdad aún a pesar de la verdad.

Así, si Berlitz escribe un libro inventándose un triángulo catastrófico en las Bermudas, aunque se demuestre que usa casos manipulados o inventados, como ya se ha demostrado, da igual. Y si Maussan se inventa un caballo volador al que define con toda certeza como fenómeno ovni o paranormal, siendo un globito, pues da igual. Y si M.J. Delgado se atribuye títulos que no tiene y se inventa datos falsos y éstos son mostrados como tales, da igual. Y si Iker Jiménez se inventa una conspiración soviética que al inal era una exposición de fotografía, da igual. En la medida en que dicen lo que quiero que sea verdad, da igual, aunque la verdad se haya quedado por el camino.

Así son las cosas.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Reinventando el cristianismo.







Una de las costumbres más molestas de los newageros es la impúdica manipulación de los hechos en la Historia. Aprovechando que no todo el mundo es conocedor del pasado (va en ello el demérito de las instituciones educativas), muchos de sus gurús no dudan en contar historietas a la carta sobre el tema que le interese.

Una de las afirmaciones que a fuerza de ser repetida se está imponiendo como verdad es que la creencia del Cristianismo en la resurrección fue un invento de Justiniano (en la imagen), o de Constantino, porque el cristianismo “auténtico” creía en la reencarnación…

La historia-ficción podría ser interesante si no fuera porque la fuerza de los hechos suele arrasar las mentiras con demoledora rotundidad. Podemos inventarnos la Historia y pensar que nuestras ilusiones nos dan la razón creando según antojo hechos que jamás sucedieron. La cosa es que, desde el principio, nunca el cristianismo aceptó, creyó ni consideró la reencarnación como parte de su credo. Cierto es que señalar al cristianismo "originario" como partidario de esta doctrina quizás dote a la New Age de la etiqueta de denominación de origen calificada, pero no es así. Los cristianos nunca han sostenido ni creído en la reencarnación y, de creerlo, podrán ser estupendas personas, pero no cristianos.

¿Puede creerse legítimamente en la reencarnación? Cada cual puede creer lo que quiera, es su derecho. Pero lo que no puede hacerse es mentir diciendo que el cristianismo fue en origen reencarnacionista, tal y como el colectivo newagero no tienen inconveniente en creer.

El II Concilio de Constantinopla, s. VI, el de Justiniano, tuvo como tema central la condena del monofisismo (Jesús no era hombre y Dios, sino una sola cosa), ratificando lo que ya se había dicho en concilios anteriores. ¿He dicho en concilios anteriores? Hum... ¿Pero es que hubo concilios antes del s. VI? Los hubo. ¿Y eran reencarnacionistas? No. Muy al contrario. ¿Supuso entonces lo dicho en el II Concilio de Constantinopla una novedad que rompiera lo dicho anteriormente? No. Veámoslo en documentos:

Concilio I de Constantinopla, año 385: Esperamos la resurrección de la carne y la vida del siglo futuro. Amén. Hum... ¿Siglo IV? ¿Es el s. IV anterior al s. VI? Al menos 200 años. ¿Fue entonces la resurrección un invento de Justiniano en el s. VI?

Sigamos viendo textos.

Si el Espíritu de Aquél que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, Aquél que resucitó a Jesús de entre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que habita en vosotros (Rm 8, 11; cf. 1 Ts 4, 14; 1 Co 6, 14; 2 Co 4, 14; Flp 3, 10-11).

Estos textos son del s. I. ¿Será o no será el s. I anterior al s. VI?

Jesús liga la fe en la resurrección a la fe en su propia persona: "Yo soy la resurrección y la vida" (Jn 11, 25). Esto es, o se cree en la resurrección o no se cree a Jesucristo. Puede uno creer en la reencarnación, está en su derecho, pero no se puede decir con verdad que Jesucristo enseñara tal cosa o que los cristianos lo creyeran hasta que Justiniano decidió que no.

Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?... No os pertenecéis... Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo (1Co 6, 13-15. 19-20).

De nuevo, del s. I.

La Didajé, o el escrito conocido como Enseñanzas de los Doce Apóstoles, fue escrito entre el 65 y 80 d.C. y fue altamente valorado por los primeros cristianos, aunque nunca fue considerado como inspirado. Se percibe en su contenido la vida de la primitiva cristiandad. A través de formulaciones claras, asequibles tanto a mentes cultas como a inteligencias menos ilustradas, se enumeran normas morales, litúrgicas y disciplinares que han de guiar la conducta, la oración, la vida de los cristianos. Se trata de un documento catequético breve, destinado probablemente a dar la primera instrucción a los neófitos o a los catecúmenos. En uno de sus párrafos, dice así:

Primeramente será desplegada la señal en el cielo, después la de la trompeta, y en tercer lugar la resurrección de los muertos, según se ha dicho: «El Señor vendrá con todos sus santos» (Didajé, XVI).

¿Siglo I? Sí.

Un texto extrabíblico, una carta de la comunidad de Roma a la de Corinto, dice lo siguiente a finales del s. I:

Entendamos, pues, amados, en qué forma el Señor nos muestra continuamente la resurrección que vendrá después; de la cual hizo al Señor Jesucristo las primicias, cuando le levantó de los muertos. Consideremos, amados, la resurrección que tendrá lugar a su debido tiempo (Carta de Clemente a los Corintios, XXIV. Año 95 D.C.)

Hasta donde yo sé, el s. I es anterior al IV y al VI.

Clemente de Alejandría dio el nombre de Epístola de Bernabé a un breve escrito en lengua griega, aunque se piensa que su autor no era de origen griego. Los estudios modernos han dejado claro que este escrito no fue compuesto por el apóstol Bernabé, compañero de Pablo en sus viajes apostólicos, sino que es obra de un autor desconocido, que, a su vez, se valió probablemente de documentos preexistentes de diversas épocas. Su composición se sitúa entre la primera y la segunda destrucción del Templo de Jerusalén (por tanto, entre los años 70 y 130 d.C.). Dice:

Ahora bien, Él, para destruir la muerte y mostrar la resurrección, toda vez que tenía que manifestarse en carne, sufrió primero para cumplir la promesa a los padres, y luego, a par que se preparaba Él mismo para si un pueblo nuevo, para demostrar, estando sobre la tierra, que después de hacer Él mismo la resurrección, juzgará. (Ep. Bernabé, V, 6b-7)


Estos escritos, aunque ajenos al canon bíblico, eran plenamente aceptados por las comunidades cristianas y, como se ve, no son reencarnacionistas.

El Concilio de Toledo, celebrado en el año 400 (siglo y medio antes de Justiniano), ratifica los símbolos anteriores diciendo: Creemos la resurrección de la carne (Denzinger, 21).

La pregunta que viene al pelo ahora es: ¿qué pretenden los que hacen historia-ficción inventándose hechos para auto-avalarse? Auto-legitimarse.


Bibliografía:

Küng, H. El Cristianismo. Madrid, 1997.
Schatz, K. Los concilios ecuménicos. Madrid, 1999.
VV.AA. Historia del cristianismo. Vol. I, El mundo antiguo. Granada, 2003.
Denzinger-Hünemann, Enchiridion Symbolorum. Barcelona, 2000.

sábado, 4 de agosto de 2007

Pseudomedicina





Un sistema sanitario puede estar fatalmente organizado, un Estado puede no tener recursos para sostener un sistema sanitario digno, muchos médicos pueden ser sinvergüenzas, indiferentes o torpes indecibles y las empresas farmacéuticas pueden carecer de escrúpulos. Todo esto puede ser verdad y muy probablemente lo es. Pero todo esto es astutamente utilizado por las llamadas “terapias alternativas”, que insisten en las deficiencias y en los errores en el ejercicio de la medicina científica para presentarse como "otra opción". Claro que esto no convierte en terapias a actividades que no lo son.

Es cuestión de hacer un pequeño análisis superficial. La pseudomedicina suele tener, casi siempre, las siguientes características:

- Simplismo. Se basan en conceptos muy simples. Las "teorías" que explican el mecanismo curativo suelen ser asequibles y sencillas, lo que suele convencer a muchos incautos. Esto hace posible, además, que con un cursillo de pocas semanas cualquiera pueda convertirse en terapeuta.

- Abrumadoras. A pesar del simplismo de las "explicaciones" el volumen de terapias distintas y de productos curativos es absolutamente abrumador. Se piensa que algo de verdad debe haber cuando hay tantos aparatos, técnicas y sustancias.

- Acumulativas. La falta de criterios de autodepuración hace que estas pseudomedicinas vayan acumulando sus supuestos conocimientos sin negar ni eliminar lo que no sirve. Al contrario que la medicina científica, no tienen un desarrollo histórico o evolutivo, por lo que es tan válido un libro del siglo XIII que lo último publicado. No conocen el progreso o la negación de errores, sólo la acumulación acrítica. Es más, consideran que si algo es muy antiguo es muy verdadero.

- Paralelismo. Su actitud acrítica hace que para una misma pseudomedicina se presenten varias escuelas paralelas a veces irreconciliables entre sí. La prevalencia de unas sobre otras se deben a criterios subjetivos ya que es difícil, cuando no imposible, comprobar la veracidad de unas o de otras.

- Analfabetismo académico. Los practicantes de estas pseudomedicinas no suelen tener títulos académicos en ciencias sanitarias, Medicina, Farmacia, Veterinaria, Biología etc… Muchas veces el "mérito" de las mismas se basa en una hostilidad enorme hacia la medicina cientifica presentando a la terapia "alternativa" como una postura antisistema y rebelde, cuando no como si estuvieran perseguidas por una conspiración del gobierno o de la industria farmacéutica que, mala malísima, desea que la gente no sane con sus "remedios". Sin embargo no hay que dejarse engañar por la presencia de algunos titulados entre sus defensores. Un criterio válido para observar el carácter "pseudo" es ver si entre la comunidad científica existe o no una gran dosis de rechazo. Lo hay.

- Sintomáticas. Al carecer de una base biológica y despreciar los conocimientos científicamente establecidos, les es imposible el estudio etiológico de la enfermedad. Sólo reconocen una enfermedad por sus cuadros de síntomas (si es que reconocen la enfermedad) y no por la naturaleza del mal. No pueden dar nunca una explicación racional sobre la acción del tratamiento en el cuerpo humano ni de las posibles consecuencias del mismo. Del mismo modo, suelen necesitar el diagnóstico previo de un verdadero médico. Los sensatos suelen recomendar que no se abandone el tratamiento mandado por el médico. Los hay que recomiendan abandonar el tratamiento del médico por tratarse de drogas...

- Difusas. Suelen estar basadas en conceptos como energía vital, principio vital, fuerzas energéticas, alma, aura, equilibrio vital, fuerza psíquica… La enfermedad es el desequilibrio de esta "energía", por lo que suelen rechazar cualquier tipo de nosología. Suelen decir que no hay enfermedad sino enfermos.

- Panaceas. Casi todas las terapias suelen curar todo tipo de males, lo mismo da una depresión que una artritis.

- Eficacísimas. No yerran. Siempre son eficaces. Da igual si el paciente muere, pues lo habrá hecho por acudir demasiado tarde y siempre cabe la excusa de que, al menos, se ha alargado o mejorado su calidad de vida. Si bien se alardea de los “éxitos” no existen casos de fracaso ni hay estudios de doble ciego para verificar su eficacia. Al contrario que en la medicina científica, no constan nunca errores, efectos secundarios, interacciones, incompatibilidades o estafas. Todo es siempre megaestupendo e hiperchuli.

- Recurso a la anécdota. Suelen carecer de investigación base, incluso de la meramente empírica, aunque se acostumbran publicitar o a justificar su validez con numerosas anécdotas del tipo "la Sr. X probó nuestros métodos y le desaparecieron los dolores", "los médicos desahuciaron al Sr. Z y con este producto su enfermedad desapareció", "mi marido ha dejado de roncar", “a mí me curó”... Esto suele suceder incluso cuando no se abandonó la terapia de la medicina científica, aunque la eficacia final se atribuya a la "alternativa".

- Infundamentada. Muchas veces, las terapias pretenden fundamentarse en estudios que nunca se han hecho. Así, suelen citar "estudios científicos" sin nombrar a los científicos o a la institución científica, o inventárselos directamente: "según la univerdidad Z", sin que esa universidad haya dicho o hecho lo que se dice. En ocasiones se presentan avaladas por institucines que ellos mismos han fundado: "según un estudio del FENACO (Federación Española de Profesionales en Naturopatía)...". Si bien rechazan el método científico para sus prácticas, desean el barniz de lo científico para parecer serias.

- Tradicionalistas. Por lo general la terapia tiene su "origen" en tradiciones chinas, mayas, indias, celtas, ayurvedas, antiquísimas y estupendísimas. No existe la historia de la ciencia. Generalmente este recurso suele ser además falso, pues la mayoría de estas "terapias" han nacido en el s. XX.

- Masomenismo. Los remedios de las pseudomedicinas no suelen emplear ningún rigor matemático en sus medidas. Habitualmente se emplean términos como "un poco", "una pizca", "un puñado", "mas o menos eso", como en las recetas de cocina. La medición de los síntomas tiene el mismo tipo de rigor.

- Buenismo. El tipo de tratamiento no suele explicarse como específico para una patología concreta. Lo suyo es aludir a que determinados productos, actividades o hierbas son buenas para el estómago, o buenas para la espalda, o buenas para la circulación, etc.

- Jerguismo. Suelen utilizar un argot pretendidamente técnico, aunque asequible al público medio. Así, los productos están magnetizados, energetizados, dinamizados, positivados, etc., conceptos que suelen ser más o menos conocidos por el gran público, aunque nadie sepa qué significan realmente o sean absolutas estupideces. Su sistema conceptual preferido es el que conocen de la física cuántica, aunque con un sentido absolutamente distorsionado.

- Simbólicas. Muchas de las pseudomedicinas tienen una riqueza excepcional de símbolos. La catalogación simbólica es muy útil tanto para el "diagnóstico" como para la terapia a utilizar ya que los remedios también presentan este simbolismo. Colores, olores, signos del zodiaco, formas, materiales, sueños, luces, etc., todos son susceptibles de una catalogación que pretende parecer sistemática.

- Asociacionismo. Se suelen asociar conceptos que no tienen nada que ver entre sí. De este modo las flores tienen propiedades espirituales, los cristales propiedades magnéticas, las manos propiedades eléctricas, la mente propiedades cuánticas, etc. Asombrosa es la negación de principios físicos y químicos sin pudor ninguno, como ocurre con la idea de que una sustancia es más potente cuanto menor sea la cantidad de principio activo que contenga.

- Efectistas. Muchas de las terapias se basan en provocar sensación de bienestar o relax en personas sanas o no muy enfermas, lo que suele presentarse como prueba de eficacia.

- De pago. Todas, absolutamente todas, se realizan previo pago, aunque no vendan lo que se les compra.

Si usted desea hacer la prueba del algodón, aunque le cueste un dinero, acuda a un "terapeuta alternativo" sin un diagnóstico médico previo y cuéntele sus síntomas. Aunque el terapeuta no tenga ni la más remota idea de la patología concreta que usted padece, le recomendará un tratamiento.

Reflexione las siguientes preguntas:

¿Diagnostica un terapeuta alternativo la enfermedad que va a sanar? No.

¿Conoce la etiología de la enfermedad? No.

¿Sabe en qué consiste el tratamiento de la medicina científica para la enfermedad que va a sanar? No.

¿Conoce las propiedades biológicas, químicas o físicas de la terapia que dice utilizar? No.

¿Sabe ingresar en su cuenta el dinero que va a cobrar al paciente? Sí.

martes, 31 de julio de 2007

Los Niños Cristal y los despabilados






Una de las manías más espectaculares de la New Age es la de convertir patologías y síndromes en dones hipermegachulis para la evolución de la conciencia o de la humanidad. Esto, que en principio pudiera parecer cosa simpática, es en realidad la ocasión para que algunas personas no reciban la asistencia y el tratamiento adecuados o la justificación impúdica de un racismo intolerable.

El Síndrome de Asperger, descrito por Hans Asperger ya en 1943, se encuadra dentro del ámbito del autismo. Los que lo padecen tienen una apariencia normal, pero sufren deficiencias en su sociabilidad, ausencia de empatía, se obsesionan con temas de su interés, tienen un amplio vocabulario, una deficiente coordinación motriz, pánico a los cambios en la rutina, y se considera dentro de los trastornos generalizados del desarrollo. El niño con Asperger no tolera las bromas, las ironías o los engaños. Les cuesta mucho diferenciar comportamientos adecuados e inadecuados y les resulta muy difícil relacionarse con sus iguales. Desean relacionarse, pero no poseen las habilidades adecuadas. Las novedades los desubican con facilidad, pues se sienten seguros con lo que conocen. Sufren mucho.

Pueden encontrar una descripción más detallada aquí:

http://www.asperger.cl/que_es_el_sindrome.htm

El Síndrome de Asperger está recogido en el DSM IV con la clave F84.5. Es, pues, una patología conocida y que requiere de intervención terapéutica, especialmente educativa, destinada a provocar el mayor desarrollo posible de las habilidades y destrezas del paciente, ya que no hay, hasta ahora, una cura conocida. Tratándose de una patología recientemente reconocida, la bibliografía es aún escasa y pocos los trabajos de investigación, aunque esto está en vías de solución. Esta parquedad de materiales puede provocar que los padres de afectados de Asperger puedan sufrir un verdadero vía crucis médico hasta que se diagnostique con seguridad el síndrome. Del mismo modo, es todavía poca la capacitación específica de profesionales del ámbito educativo, algo que hay que arreglar pero que poco a poco va mejorando. Ya hay asociaciones y terapeutas especializados.

Pero a esto llegan los despabilados y los embaucadores de la “espiritualidad alternativa” y sentencian, sin el más mínimo fundamento, que los niños con Síndrome de Asperger son, en realidad, “niños cristal”. Afirman que son el próximo paso de la evolución humana (¡!), que vienen a desmontar las limitadas formas de pensamiento de la humanidad, que tienen como misión incrementar la energía planetaria y que nos van a revelar nuestro poder y divinidad internos. Los hacen poseedores de capacidades psíquicas extraordinarias (leer el pensamiento, sanar, administración voluntaria de energías varias, canalizaciones, etc.). Celia Fenn considera que son criaturas que no han encarnado del todo, por lo que su terapia debe tener en cuenta su situación interdimensional… y que hay que potenciar sus dones espirituales. Vaya, como tratar de curar la anemia con una transfusión de harina...

Estos embaucadores suelen decir que estos niños están llegando al planeta a partir del año 2000 (recordemos que el síndrome fue descrito en 1943). Las dificultades de sociabilidad y el aislamiento los interpretan como muestras de un profundo equilibrio interior (Sharyl Jackson). La misma Celia Fenn afirma, sin que se le caiga la cara de vergüenza, que estos niños hacen uso de capacidades del cerebro que los demás no disfrutan… o que se les ha activado una porción de ADN que en los demás es residual… o que la lentitud del desarrollo en muchos niños cristal es meramente una expresión de la necesidad de enfocar su kundalini de ángel humano entre la percepción humana de 3ª y 4ª dimensión…

Steven Rother sostiene que Jesucristo fue un adulto cristal. ¿Por qué? Pues por la evidentísima razón de que "Cristal” y “Cristo" son palabras muy similares y a este respecto tienen una definición muy similar… Lean de nuevo ustedes las características descritas del Asperger y decidan si Jesucristo tuvo Asperger…

Entre otras burradas, Sharyl Jackson dice cosas como éstas:

- Sienten un amor profundo por los niños y los animales. Tienen una forma extraordinaria de conectar con todas las criaturas.
- Antes de nacer, con frecuencia les han dicho a sus padres su nombre como si lo oyeran en persona.
- Extremadamente empáticos (¡!) hasta el punto de saber lo que un desconocido está sintiendo.
- Son capaces de regenerar los huesos y la piel. Cuando muchos de nosotros somos gradualmente renovados - ascendiendo a la Energía Cristal que ya está en ADN.
- Antes de nacer, con frecuencia les han dicho a sus padres su nombre como si lo oyeran en persona.
- Hay una inocencia, una falta de malicia, una pureza, debidas a la ausencia de ego en los Cristal.

Ni que decir tiene que estos místicos, canalizadores, gurús, guías y como quiera que se autodenominen, ofrecen sus servicios para una correcta evolución de estos niños. Así por ejemplo la Fundación para los Niños y Jóvenes de la Nueva Era. Siempre previo pago, claro está.

Estos despabilados disfrutan del amparo de una legislación que no considera delito el engaño y la estafa a los padres de niños con Asperger por tratarse de ámbitos en los que prima el derecho a la libertad de conciencia y de creencias, pero es absolutamente inmoral que estos mierdas dificulten un tratamiento adecuado a los niños afectados. Habría que legislar al respecto.

Igual ocurre con los conocidos como niños índigo.

Nancy Ann Tape, parapsicóloga (lo que la capacita para saber de cualquier cosa), posee, dice, la capacidad para ver el color del aura. En su libro Entendiendo su vida a través del color decidió que las personas se podían clasificar en función del color de su aura (esto ya podría ser calificado de racista, pero lo veremos más adelante). Los de color índigo aparecieron en la Tierra, dice, a partir de 1980 (no obstante, no tienen pudor para señalar índigos ilustres a lo largo de la historia aunque hayan muerto y no se pueda “comprobar” su aura).

Lee Carroll, canalizador de algo que él llama Kryon, y su esposa Jan Tober publicaron en 1999 Los Niños ïndigo. Defienden la idea de que está naciendo una especie de súpergeneración con características y habilidades megachulis. Entre ellas, las siguientes:

- Llegan al mundo sintiéndose reyes, y a menudo se comportan como tales.
- Tienen la sensación de merecer estar donde están, y se sorprenden cuando los demás no la comparten.
- No tienen problemas de valoración personal, a menudo le dicen a sus padres quiénes son.
- Les cuesta aceptar la autoridad que no ofrece explicación ni alternativa.
- Se niegan a hacer ciertas cosas, como por ejemplo esperar en una fila.
- Se sienten frustrados con los sistemas ritualistas que no requieren un pensamiento creativo.
- A menudo encuentran formas mejores de hacer las cosas, tanto en la casa como en la escuela.
- Parecen ser antisociales, a menos que se encuentren con personas como ellos.
- No reaccionan ante la disciplina de la culpa.
- No son tímidos para manifestar sus necesidades.

Otros autores ofrecen hasta 76 características del mismo tipo advirtiendo que no es necesario para un diagnóstico o reconocimiento el poseerlas todas (Luz Guzmán). De esta forma, si usted no se identifica con ninguna ¿qué clase de tipo es usted?

Si bien estas características no describen absolutamente nada (confusas, ambiguas, generalistas, comunes), hay que observar que son generalmente aplicadas, incluso por los embaucadores (ver imagen en el inicio del artículo), a los niños que padecen el Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad, cuando no a determinadas formas de autismo. De nuevo, estos niños necesitan de unas estrategias terapéuticas adecuadas y no de las tonterías de los despabilados.

Tienen información asequible sobre este síndrome aquí:

http://www.educacioninicial.com/ei/areas/integracion/sindromeadd/index.asp

Lo más grave es que estos mierdas se permiten la frivolidad de criticar tratamientos que no conocen o que se inventan. Vean esto:

http://www.geocities.com/elclubdelosninosindigo/Ritalin.html

José Piedrafita Moreno es cantante… experto por tanto en todo lo que se le antoje. Habría que preguntarle qué entiende por posibles efectos secundarios y si esto es aplicable a cualquier medicamento con posibles efectos secundarios.

Sobre el Ritalin, un medicamento que no necesariamente se administra a estos chicos, pues la etiología de la patología es diversa y las estrategias múltiples, depsués de ofrecer el mismo profundo análisis de los posibles efectos secundarios, se dice en la página http://conates.tripod.com.ve/ninos_indigo/id15.html

Después de leer la ficha ustedes se preguntarán: ¿Entonces qué opciones tengo? Buscar ayuda en la medicina alternativa, médicos homeopáticos, quánticos, o terapeutas flores de Bach.

Toma del frasco, Carrasco.

Si estos niños no son tratados adecuadamente, las consecuencias para sus vidas pueden ser verdaderamente desastrosas. No obstante, ¿qué importa si en realidad son niños hipermegachulis? ¿Qué mas da si me lleno los bolsillos vendiendo libritos de autoayuda, dando conferencias, vendiendo frasquitos que lo curan todo y cobrando consultas?

Pero el componente más asombroso es el racismo que impregna toda esta parafernalia espiritualoide, pues identifican a los niños cristal e índigo como una nueva raza de superhombres, con un material genético diferente (¡!), con habilidades psíquicas superiores y con la misión de hacer evolucionar a la humanidad.

Isabel Stelling, en su libro Paradigma de una Nueva Raza, o R. Seigel en Los Niños Índigo (incluye un capítulo titulado Sistemas de Clasificación Humana) son el prototipo de este tipo de actitudes racistas deleznables.

Afirman, como hace N. Tappe, que el 90 % de los niños actuales son índigo. Si tenemos en cuenta que una de sus características es que presentan una superioridad genética que les hace inmunes a las enfermedades, lo lógico sería que los pediatras fueran pasando progresivamente a engrosar las listas del paro porque sólo tratarían al 10 % de una población infantil que, además, es de suponer que no enferme a diario.


La cosa llega a tal punto que hay sitios web que ofrecen incluso un test on line para detectar si es usted una persona índigo o cristal:

http://www.ninosindigochile.cl/indigos_cristal.php

Si usted no es índigo o cristal es porque no quiere.

martes, 17 de julio de 2007

Cerebro y mitos II





En la primera parte ya hablábamos del funcionamiento modular del cerebro y de sus interacciones. También señalábamos algunos mitos que, instalados en la opinión pública como verdaderos, sólo revelan que es necesaria una mayor y mejor divulgación de lo que se va sabiendo sobre tan interesante sistema.

Sigamos con las tonterías.

El fosfenismo es una supuesta técnica supercalifragilísticoespialidosa que sirve tanto como terapia como para desarrollar las capacidades de memoria, atención, creatividad y cuanta cosa se nos ocurra que es buena. Francis Lefebure, el “descubridor” de esta maravillosa técnica, sostiene que con la presencia “controlada” de fosfenos se activan las capacidades cerebrales. Los fosfenos son las manchas de luz que se perciben en ausencia de luz o cuando una fuente de luz intensa desaparece. Si usted mira la bombilla de una lámpara durante unos momentos, cuando aparte su vista de la luz percibirá las secuelas de la sobre-exposición lumínica en forma de manchas de luz. También puede percibir los fosfenos si se presiona los ojos con suavidad durante unos segundos. La cosa es que los ojos reaccionan ante ese estímulo en la forma en que el ojo interpreta los estímulos: como luz. Y la tontería surge cuando a este señor se le ocurre, vaya usted a saber cómo, que estos fosfenos pueden ser aprovechados para pasar de ser estímulos luminosos a ser energía lumínica transformable en energía mental. Así, dice, si miramos una fuente de luz intensa (algo para lo que el ojo no está preparado) aumenta la inteligencia, la memoria, la retentiva, la creatividad y la energía mental (vaya usted a saber qué cosa es la energía mental y cómo la ha descubierto este sujeto). Del mismo modo, si durante la percepción de fosfenos usted mira, por ejemplo, una fórmula matemática, ésta se memoriza mejor... Es decir, me causo voluntariamente dificultades en la percepción visual de la fórmula a memorizar y resulta que la entiendo y la recuerdo mejor... Lo que sí sabemos es lo que vale el kit Mental Fitness para mejorar el rendimiento en los exámenes: una lamparita, el manual de introducción al fosfenismo (El ABC de la Mezcla Fosfénica) y un CD de audio cuestan 94 dólares. Un consejo: consulte a su oculista antes de hacer experimentos de este tipo.

Otra tontería con el mismo origen es otra supercalifragilísticoespialidosa técnica de activación del cerebro: la alternofonía. La cosa es que si usted estimula su cerebro con sonidos que suenan alternativamente en un oído y en otro, entonces crece su capacidad de atención (¡!), su capacidad cerebral, se solucionan la dislexia y la disgrafía, y se vuelve usted más imaginativo y creativo. De nuevo, los descubridores de tan estupendo método nos ofrecen el aparatito que nos va a ayudar a ser genios sin esfuerzo alguno. La Maleta de Alternofonía, que contiene el alternofóno del Dr. Lefebure + La audicion alternativa (libro) + auriculares + 1 CD Generador de estados de conciencia + 1 transformador + 1 cordon de enchufe (hi-fi) + 1 maleta. Según Lefebure, si me llevo el alternófono a la universidad, lo conecto y escucho los sonidos de forma alterna, memorizo mejor las clases. Es decir, si me dificulto voluntariamente una audición clara de lo que dice el profesorado lo entiendo y lo recuerdo mejor...

Quizás lo que se lleva la palma es la creencia de que el cerebro es un emisor-receptor de ondas. Esto está en la base de la telepatía, la telequinesis y todas las modalidades newageras de la ley de atracción y la ley de causa-efecto (tal y como la entienden los newageros). La base de estas afirmaciones es una sopa de conceptos tomados de la física cuántica pero desprovistos de su significado original. Así, en base a que todo está compuesto de átomos, todo interactúa. Y si el cerebro está compuesto finalmente de átomos, pues se trata de átomos que se comunican con átomos si éstos, dicen, comparten el tipo de vibración. Esto obvia que los átomos no tienen las propiedades de las moléculas, que las moléculas no tienen las propiedades de los elementos estructurales de las células de las que forman parte y que las células no tienen las propiedades de los tejidos y los órganos que finalmente componen. Da igual, como todo son átomos todo se comunica... Ciertamente, el cerebro está compuesto de átomos, pero los átomos no son cerebro ni se comportan como tal.

La manía de mezclar churras con merinas, de utilizar conceptos de la física sin saber qué significan, da lugar a estos refritos.

La cosa sería saber qué modulo/-os del cerebro es el encargado de emitir y cuál/-es de captar qué tipo de ondas y, sobre todo, cómo lo hace. Estas son preguntas normales que deberían tener respuesta antes de concluir, en base a la vibración atómica, que sí es posible que el cerebro sea, a la vez, receptor y emisor.

sábado, 30 de junio de 2007

Cerebro y mitología




El cerebro es un órgano impresionante. El tema mente/cerebro es apasionante. La cuestión, tal y como se plantea desde el esoterismo y la Nueva Era, decepcionante.

La cosa es que el cerebro parece funcionar por módulos interdependientes, es decir, hay funciones que pueden localizarse en distintas zonas del neocórtex (módulos) pero que dependen de otras zonas para cubrir todos los aspectos de una función bien realizada. Ponemos un ejemplo: el área V1 del cerebro es el área visual primaria de donde la información se distribuye a las áreas V2 (que facilita el flujo de la información visual), V3 (que reconoce las formas), V4 (el color) y V (el movimiento).

¿Y cómo se sabe esto? Principalmente por resonancia magnética funcional por imágenes, por tomografía de emisión de positrones, que permite “fotografiar” los cambios de metabolismo en la actividad cerebral, y por el estudio de los efectos de las lesiones y las patologías cerebrales. Así, por ejemplo, se sabe que si alguien resulta lesionado en el área V1 se produce lo que se conoce como agnosia visual, esto es, el sujeto puede reconocer los distintos componentes de una forma, pero no el significado de lo que ve. De esta forma se puede conocer qué zona del cerebro se ocupa de qué cosa, aunque parece ser que pocas zonas del cerebro se ocupan de una función en exclusiva y que éste actúa más bien por unificación de actividades e interdependencia modular; unos módulos unifican su información con otros. Cuando esto no ocurre como debiera hablamos de disfunciones o de patologías. Y algunas, aunque dolorosas para quienes las padecen, son muy interesantes.

La “afasia de Broca” es fruto de una disfunción del área de Wernicke en el módulo del lenguaje. Los pacientes saben lo que quieren decir, pero no pueden expresarlo. No entienden lo que se les dice, no se les comprende al hablar, pero pueden comunicarse con imágenes. En otras lesiones del módulo del lenguaje algunos pacientes bilingües dejaron de utilizar el idioma materno para usar sólo el aprendido en segundo lugar. Alucinante. En otros casos, las personas no son capaces de nombrar animales y sí objetos inanimados.

La anosognosia representa un grupo de patologías referidas a la incapacidad de una persona para reconocer una enfermedad o característica que tiene ella misma. Su forma más conocida es la de aquellos que han sufrido algún tipo de hemiplejia y no reconocen su mano o su pierna (somatoparafrenia), hasta el punto de llegar a preguntar cosas como “¿qué hace ese brazo en mi cama?” refiriéndose a su propio brazo.

Una derivación de la anterior es la prosopagnosia. El paciente es capaz de distinguir en los rostros la nariz, la boca, los ojos, etc., pero le es imposible componer la figura y reconocer caras familiares o la suya propia. Aunque son capaces de distinguir las expresiones faciales de ira, dolor, alegría, etc., sólo reconocen por la voz; el rostro les sigue siendo absolutamente irreconocible. En algunos casos, el paciente no admite que no reconoce los rostros.

La división de las funciones cerebrales es, pues, una realidad. Estos módulos pueden funcionar, en condiciones anormales, aislados unos de otros.

Del mismo modo, el módulo (o módulos) del yo, de la consciencia, es igualmente frágil y puede también disociarse dando lugar a las patologías mentales más conocidas, los trastornos de la personalidad.

No nacemos con la percepción del yo desarrollada. Esa consciencia surge con el desarrollo del individuo y unifica nuestra vida mental pero no regula todas las funciones cerebrales. Muchas de nuestras conductas tienen lugar en ausencia de actividad consciente, pues las realizan módulos que funcionan independientemente de nuestra voluntad. La vida inconsciente no está controlada ni supervisada por el módulo/os del yo, como cuando alguien conduce sin necesidad de estar prestando una atención expresa a los movimientos necesarios para circular correctamente, o como cuando hablamos in tener que pararnos a pensar qué palabras vamos a usar y en qué orden. Esto no significa que haya un yo previo, anterior o superior al módulo/-os que unifican funciones en la consciencia, lo que hay son funciones cerebrales localizadas, con actividades propias, muchas fruto del aprendizaje, que simplemente funcionan por sí solas y en interdependencia con otros módulos, como le ocurre a la visión, al lenguaje, al movimiento e incluso a la memoria, y que colaboran en la estructuración del yo consciente.

El cerebro, además, tiende a rellenar vacíos con realidades fabricadas e inventadas, como cuando crea información inexistente al rellenar la mancha ciega del ojo o cuando completa la memoria perdida. El módulo/-os del yo imagina explicaciones de conducta e información que no controla. Así ocurre, por ejemplo, en el síndrome de Anton: el paciente con pérdida de visión es completamente inconsciente de ello y es capaz de describir formas o colores de objetos que no ve y es incapaz de aceptar su ceguera. Igual ocurre con los falsos recuerdos: la persona puede recordar como absolutamente ciertos determinados pasajes de su pasado que jamás han tenido lugar. De este tema ya hablamos en el epígrafe sobre la hipnosis regresiva (ver Mayo 2007).

Pero sobre el cerebro se dicen muchas tonterías.

Uno de los mitos más extendidos respecto del cerebro es el que afirma que sólo utilizamos un porcentaje muy bajo (el 10%) de sus capacidades. Evidentemente, no es cierto. Si alguien usara sólo el 10% de su cerebro estaría en un hospital sostenido artificialmente por máquinas en un estado más que vegetativo. No obstante, videntes, curanderos, mediums, canalizadores y demás fauna justifican sus “poderes” alegando precisamente que ellos disfrutan de unas capacidades presentes en el cerebro que sólo a unos pocos les ha sido concedido disfrutar. Estas capacidades compondrían las funciones del supuesto 90% del cerebro no usado. Pero tanto la resonancia magnética funcional por imágenes como la tomografía de emisión de positrones permiten concluir, sin ningún género de dudas, que, aunque para determinadas funciones sólo se utilizan algunas zonas/módulos del cerebro, para otras funciones se usan otros módulos y el resto no está ni mucho menos inactivo o inoperante. ¿Conoce usted a alguien con un trauma o infarto cerebral que haya tenido la suerte de que la lesión afectara a zonas no usadas del cerebro? El éxito de este mito es una prueba más de que a fuerza de repetir una cosa acaba finalmente tomándose por cierta. Aunque quizás creer estas cosas sea verdaderamente resultado de no usar todo el cerebro...

Otro de los mitos más extendidos es el que afirma que el cerebro es capaz de estudiar mientras duerme. Mucha gente se dispone a dormir tratando de escuchar lecciones en la convicción de que, al despertar, se sabrá al dedillo lo que ha estado oyendo. Muchos recomiendan este inútil procedimiento en el aprendizaje de los idiomas, aunque lo que desean en realidad es vender su curso de idiomas para el sueño. El sueño inhibe la actividad consciente y los módulos protagonistas del conocimiento intencional. Los procesos de aprendizaje requieren que la persona esté despierta, atenta e interesada en la información que está recibiendo. No hay tal forma de estudiar, lo siento. A echarle codos.

Otro mito nos dice que el ser humano ya sabe todo cuando nace y lo olvida mientras crece, aunque puede acceder a esos conocimientos si usa las técnicas adecuadas. Esta recuperación de la reminiscencia platónica podría ser considerada viable si no fuera porque, aunque al nacer el cerebro no es del todo “tabula rasa”, los módulos protagonistas del aprendizaje y de la memoria aún están por madurar y no se han realizado las conexiones neuronales oportunas y necesarias. Platón no podía saber esto ya que la neurología no estaba muy desarrollada que digamos en la Grecia clásica, pero hoy...

Bueno, me está saliendo esto muy largo. Prometo una segunda parte.

jueves, 21 de junio de 2007

Horoscopólogos




El tiempo es cosa misteriosa e insolente, pues no pide permiso para pasar y si bien a veces corre que se las pela en otras ocasiones parece que se recrea y se prolonga casi al infinito.

Del tiempo se han ocupado, sobre todo, los funcionarios. También los agricultores, pero sobre todo Hacienda. De hecho, “calendario” proviene del latino “calendarium”, que hace referencia a las “calendas”, primeros días de mes (lunar) en el que el funcionario romano de Hacienda llegaba a cobrar el tributo provisto de su libretita (calendarium). Los romanos llegaron a fechar los días según el día de cobro (seis días antes de las calendas...). Tan era así que para decir irónicamente “nunca” se usaba la expresión “ad calendas graecas” (para las calendas griegas), porque los griegos no usaban esta forma de dividir los meses.

Cosa curiosa el tiempo.

Todos los pueblos tienen medidas para el tiempo. Para su administración y conocimiento nos hemos basado en los ciclos naturales, sobre todo el día y la noche, las estaciones, las floraciones, etc. Algunos pueblos incluso han destacado en su observación de los astros elaborando complejos mapas estelares y consiguiendo predecir con exactitud fenómenos como los eclipses o los equinoccios. Aunque la curiosidad mayor era, y es, el futuro.

De esta observación nacieron las constelaciones; en una época en que se consideraba que la bóveda celeste era una especie de semiesfera en la que las estrellas estaban fijas, como las pegatinas brillantes que se ponen en el cuarto de los niños para que los padres flipen y los infantes no peguen ojo con la sensación de profundidad que le dan al techo. La cosa es que los antiguos creían que las estrellas estaban fijadas a esa bóveda rígida y comenzaron a relacionarlas entre sí según les parecía que guardaban alguna correspondencia. Esta estrella con aquella otra y con la de más allá... zas, la Osa Mayor, que no parece pariente aún lejano de la familia de los plantígrados ni aparenta ser mayor; más bien asemeja una cazuela desvencijada. No obstante, las constelaciones permitían una buena orientación en las noches claras de mar y viaje y organizaban el caótico y extraordinario pulular de luces celestes.

De su carácter misterioso y desconocido devino el considerarlas divinidades o espíritus puros. A algunos se les ocurrió que los astros podían tener influencia sobre la vida de las personas. Nacieron los oráculos y los horóscopos (Del latino horoscopus, y éste del griego ὡροσκοπος, que observa la hora) asociados a las estrellas. Muchos han ganado el pan de sus casas estableciendo relaciones evidentísimas entre las constelaciones y las historias de cada cual y tratando de satisfacer el desea de resolver del futuro.

Pero las ciencias adelantan que es una barbaridad, que diría don Hilarión, y el modelo cosmológico que propició esta imagen del universo se mostró inadecuada y falsa. La Tierra dejó de estar en el centro del cosmos, aparecieron planetas nuevos (Urano, Neptuno y el indeciso Plutón, que ha dejado de verse como planeta), se encontró una explicación a las órbitas y desapareció la bóveda rígida que sostenía las luminarias nocturnas. El universo se descubrió enooooormemente grande y se vio con claridad que las constelaciones sólo son convenciones románticas, pero que las estrellas que éstas unían en bellas formas no guardaban la menor relación entre sí, menos con la pequeñísima Tierra y muchísimo menos con la vida de los hombres.

¿Acabó esto con la Astrología? No. Tras cada nuevo descubrimiento astronómico, los camaleónicos astrólogos adaptaban sus métodos para seguir llenando sus bolsillos. Si Urano era descubierto en el s. XVIII, es decir, siendo un absoluto desconocido para los horoscopólogos, pues se le incorporaba sin problemas y se pontificaba acerca de la influencia evidente de su alineación con los demás planetas. Esto debería haber llevado a concluir que los astrólogos anteriores al s. XVIII estaban equivocados, pero no... Y si Neptuno era descubierto por puro cálculo por Urban Leverrier en el s. XIX, pues lo mismo. Y si Plutón era visto por primera vez a principios del XX, idem eadem idem. Y les importa un poroto si Plutón es o no un planeta y lo que digan los científicos al respecto: Plutón es influyente tanto si es planeta como si es asteroide.

¿Qué significa esto? Pues que los astrólogos no se han visto en la necesidad de reformar sus tesis fundamentales a pesar de que los astrónomos han provocado enormes cambios en nuestra visión del cosmos. Siguen manejando las constelaciones como si siguiéramos viviendo en el mundo mesopotámico, como si la bóveda celeste continuara siendo rígida, como si la Tierra siguiera estando en el centro de todo, como si no supiéramos nada, como si de veras en las estrellas estuviera decidido el contenido de nuestro tiempo.

¿Cómo lo hacen? Siguiendo las siguientes pautas:

- nos aprendemos las constelaciones
- les atribuímos significado e influencia
- concedemos a los planetas cualidades morales
- imaginamos energías y fuerzas siderales en constante fluir
- relacionamos a la carta lo que nos salga del peroné
- elaboramos catálogos lo suficientemente amplios como para que nadie se considere excluído por las estrellas
- inventamos un vocabulario pretendidamente complejo-asequible
- nos saltamos a la torera todos los principios de la física
- ignoramos conscientemente la historia de la astronomía
- obtenemos conclusiones arbitrarias revestidas de actitud observante, objetiva y calculadora
- cobramos por los servicios

En realidad, la estrella distinta del Sol más cercana a la Tierra es Alfa de Centauro, que se encuentra nada menos que a 4,2 años luz y que influye en usted lo mismo que una vela de su salón en la terraza del vecino de enfrente. Imaginen lo que le importa el día que nací yo y qué planeta reinaría...

viernes, 15 de junio de 2007

Verdades verdaderas




Un fenómeno curioso y muy frecuente hoy en los medios de comunicación es el de las “verdades ocultadas” desde siempre por grupos conspiradores pero que ahora son desveladas “para servir a la verdad ” y que son servidas por estupendos investigadores. Se trata de afirmaciones que, a base de ser repetidas, están pasando a formar parte de las convicciones de muchas personas que les dan un inverosímil crédito y que deberían encontrar adecuada respuesta por parte de los especialistas, aunque éstos no sean habitualmente leídos porque no dan morbo alguno y, la verdad, porque suelen ser sesudos y aburridos. Este tipo de afirmaciones verdaderamente verdaderas suelen tener su origen en curiosos "dicen que dijeron que se decía que se dijo..." y nacer con objetivo primero de llenarse los bolsillos. Cuando se rasca un poco y se buscan fundamentos, pruebas o datos que lashagan creíbles, todo cae por su propio peso. Repasaremos algunas de estas verdades verdaderas.

- La Iglesia ha ocultado los verdaderos evangelios. Hay todo un elenco de textos que no forman parte del canon bíblico porque la iglesia primitiva no consideró que debieran incluírse. Los conocidos como Evangelios Apócrifos, escritos en gran parte gnósticos y muy posteriores al surgimiento del cristianismo, no fueron integrados en el canon bíblico por ser considerados falsos. Jamás han sido ocultados y, de hecho, su conservación se debe a la misma Iglesia. La primera edición en castellano de los textos apócrifos la hizo la editorial católica B.A.C. de la mano de A. de Santos Otero y está disponible en las librerías más cutres. Pero si decimos que la mala malísima Iglesia ha tratado de esconder así la verdad verdadera sobre Jesucristo, pues el morbillo está servido.

- Los manuscritos del Mar Muerto cuestionan lo dicho acerca de Jesús por parte de la Iglesia. En los Manuscritos del Mar muerto, o escritos de Qunram, no hay una sola referencia a Jesús. Sus textos son todos anteriores a la primera mitad del s I. antes de Cristo. Incluyen algunas copias de textos del Antiguo Testamento, algunos apócrifos veterotestamentarios, normas de la comunidad de Qunram, etc. Hay alusiones a un “Maestro de Justicia”, aunque este título es siempre referido a alguien que vivió en el s. II antes de Cristo, por lo que no es identificable con Jesús; si bien los himbeztigadores no dudan en situar a este personaje fuera de su tiempo para mostrarnos el origen esenio del cristianismo. La Iglesia no intervino ni impidió su investigación o publicación. Los textos están publicados en la editorial Trotta. Otra línea de himbeztigasión apunta a los intentos del Vaticano por ocultar o manipular lo que se supone que decía estos escritos y que podían echar por tierra el invento de la fe. La cosa es que Roma nunca puso el más mínimo impedimento, pero como es una institución mala malísima...

- La Iglesia ha manipulado los evangelios. Los textos evangélicos de los que disponemos, y de los que no se conservaron los originales, son el resultado de trabajar sesudamente sobre códices y copias de diverso origen y antigüedad. Los textos evangélicos son quizás los más estudiados y examinados por parte de filólogos, exégetas, hermeneutas, etc. Los métodos de investigación (historia de las formas, historia de la redacción, método histórico-crítico, etc.), por parte de expertos creyentes y no creyentes, han expuesto a los textos evangélicos a un examen más que profundo y aún sin terminar sin que se hayan aparecido supresiones o manipulaciones interesadas. Puede consultarse al respecto la Guía para entender el Nuevo Testamento de Antonio Piñero, ateo confeso. Algunas sectas sí han “traducido” según conveniencia, pero esto es sobradamente conocido.

- Jesús se casó con María Magdalena. No hay un solo dato, referencia o fuente, bíblica o apócrifa, de la que pueda derivarse esta conclusión. Suele citarse como “prueba” el mal llamado Evangelio de Felipe (texto del s. IV d. C.) en el que se la hace su compañera (lo mismo que los discípulos) y se afirma que solía besarla (no dicen que cuenta lo mismo respecto de los apóstoles). En otro mal llamado “evangelio”, el de María Magdalena (texto del s. III d. C) se dice que Jesús amó a María más que a los otros discípulos (sólo dice eso). Aún suponiendo que estos textos digan verdad, que es mucho suponer, no hay referencia alguna a un matrimonio de Jesús con María de Magdala. Suelen argumentar que el privilegiado puesto de María Magdalena es lo que provocó que fuera la primera testigo de la resurrección, aunque, paradójicamente, los mismos suelen negar que Jesús resucitara...

- Se ha encontrado la tumba de Jesús. James Cameron, el director de Titanic, dirigió un promocionadísimo montaje de ficción en el que se baraja la hipótesis de que ha sido encontrada la tumba de Jesús. Arqueólogos de toda procedencia (Amos Kloner, Stephen Pfann, William Dever, etc.), además de cuestionar los métodos de investigación, han rechazado que se pueda identificar esa tumba con la de Jesucristo. El nombre “Jesús”, así como “María”, era frecuentísimo en la Palestina del s. I., como si hoy encontraran la tumba de un tal Manuel, casado con una tal Carmen. De producirse el hallazgo de una tumba con esos nombres, ¿por qué habría de ser la de Jesús de Nazaret? Porque la mala malísima Iglesia tiene no se sabe qué interés desde el s. I en ocultar esta verdad verdadera.

- Constantino inventó la fe católica y divinizó a Jesús. Esta es una de las más frecuentes. Lo declarado en el Concilio de Nicea (año 325), celebrado en Constantinopla y ciertamente convocado por Constantino, declaró lo que ya era la fe de la Iglesia: Jesús es uno con el Padre, de su misma naturaleza, verdadero hombre y verdadero Dios. El Nuevo Testamento deja constancia de lo que experimentaron los que conocieron a Jesús: un hombre perfecto en el que encontraron a Dios, que como Dios, perdonaba los pecados, que hablaba con la autoridad de Dios y que resucitó. ¿Cómo explicarlo? ¿Cómo definirlo? Eso llevó varios siglos y, como suele ocurrir en estos casos, la necesidad de definir a Jesús con mayor claridad y exactitud nació en el contexto de un conflicto con los partidarios del arrianismo, que sostenían que Jesús es creación de Dios. Los obispos y los teólogos tuvieron que re-expresar el testimonio de los apóstoles de un modo asequible para su época y que respondiera a las preguntas que la gente les planteaba y resolviera los conflictos con los arrianos.

- Justiniano hizo que el cristianismo dejara de creer en la reencarnación. El II Concilio de Constantinopla (año 553) tuvo como tema central la condena del monofisismo (Jesús no era verdadero hombre), ratificando lo que ya se había dicho en concilios anteriores. En ese concilio se rechazaron también algunas tesis de Orígenes, entre ellas la de la pre-existencia del alma respecto del cuerpo. Pero la fe en la resurrección, no en la reencarnación, está presente desde el principio del cristianismo, en la Biblia, en los textos y cartas de las primeras comunidades y Padres de la Iglesia, y había sido ya ratificada en los concilios I de Constantinopla (año 385), Éfeso (año 431) y Calcedonia (año 451).

- Pablo es el inventor de la fe cristiana. Ésta es una de las más extendidas, tratando de establecer una dicotomía irreconciliable entre un pretendido cristianismo originario auténtico y otro pospaulino. Pablo no inventó el cristianismo, sino que asumió la misión de presentar la fe a la iglesia helenista (a los gentiles), a cuyos partidarios había perseguido por pensar que destruían la unidad e identidad nacional del judaísmo. Ciertamente defendió la libertad de Cristo, pero nunca rompió la comunión con Pedro, ni siquiera con Santiago y sus judío-cristianos de Jerusalén (cf. 1 Cor 15, 3-9). Su historia es descrita en Hech 9-28, pero él mismo la ha narrado de un modo bien directo (Gal 1, 13-19; cf. Flp 3). Si bien es conocido el modo en que expresó su desacuerdo en la cuestión de la judaización de los gentiles (Hech 15), en el momento de conflicto entre varias tendencias en la iglesia apeló a su comunión con “las columnas”, que eran Santiago, Pedro y Juan (Gal 2, 9).

Abundan los que, sin el más mínimo conocimiento y pudor intelectual, sostienen estas cosas como ciertas. Nos puede dar la impresión de que a veces los cristianos creen una fe del carbonero contra lo que dice la Historia, pero no es así. Sería conveniente leer o consultar alguna Historia del Cristianismo. Recomiendo dos bien actuales: la editada por la B.A.C. en la colección Sapientia Fidei y la editada por la Universidad de Granada en colaboración con Trotta, especialmente los volúmenes dedicados por ambas al cristianismo antiguo.