Un blog sobre la New Age (Nueva Era) y los esoterismos varios que hoy, como una epidemia que afecta al raciocinio y a la lógica, se expanden... Bienvenidos sean usted y Guillermo de Occam.

viernes, 15 de junio de 2007

Verdades verdaderas




Un fenómeno curioso y muy frecuente hoy en los medios de comunicación es el de las “verdades ocultadas” desde siempre por grupos conspiradores pero que ahora son desveladas “para servir a la verdad ” y que son servidas por estupendos investigadores. Se trata de afirmaciones que, a base de ser repetidas, están pasando a formar parte de las convicciones de muchas personas que les dan un inverosímil crédito y que deberían encontrar adecuada respuesta por parte de los especialistas, aunque éstos no sean habitualmente leídos porque no dan morbo alguno y, la verdad, porque suelen ser sesudos y aburridos. Este tipo de afirmaciones verdaderamente verdaderas suelen tener su origen en curiosos "dicen que dijeron que se decía que se dijo..." y nacer con objetivo primero de llenarse los bolsillos. Cuando se rasca un poco y se buscan fundamentos, pruebas o datos que lashagan creíbles, todo cae por su propio peso. Repasaremos algunas de estas verdades verdaderas.

- La Iglesia ha ocultado los verdaderos evangelios. Hay todo un elenco de textos que no forman parte del canon bíblico porque la iglesia primitiva no consideró que debieran incluírse. Los conocidos como Evangelios Apócrifos, escritos en gran parte gnósticos y muy posteriores al surgimiento del cristianismo, no fueron integrados en el canon bíblico por ser considerados falsos. Jamás han sido ocultados y, de hecho, su conservación se debe a la misma Iglesia. La primera edición en castellano de los textos apócrifos la hizo la editorial católica B.A.C. de la mano de A. de Santos Otero y está disponible en las librerías más cutres. Pero si decimos que la mala malísima Iglesia ha tratado de esconder así la verdad verdadera sobre Jesucristo, pues el morbillo está servido.

- Los manuscritos del Mar Muerto cuestionan lo dicho acerca de Jesús por parte de la Iglesia. En los Manuscritos del Mar muerto, o escritos de Qunram, no hay una sola referencia a Jesús. Sus textos son todos anteriores a la primera mitad del s I. antes de Cristo. Incluyen algunas copias de textos del Antiguo Testamento, algunos apócrifos veterotestamentarios, normas de la comunidad de Qunram, etc. Hay alusiones a un “Maestro de Justicia”, aunque este título es siempre referido a alguien que vivió en el s. II antes de Cristo, por lo que no es identificable con Jesús; si bien los himbeztigadores no dudan en situar a este personaje fuera de su tiempo para mostrarnos el origen esenio del cristianismo. La Iglesia no intervino ni impidió su investigación o publicación. Los textos están publicados en la editorial Trotta. Otra línea de himbeztigasión apunta a los intentos del Vaticano por ocultar o manipular lo que se supone que decía estos escritos y que podían echar por tierra el invento de la fe. La cosa es que Roma nunca puso el más mínimo impedimento, pero como es una institución mala malísima...

- La Iglesia ha manipulado los evangelios. Los textos evangélicos de los que disponemos, y de los que no se conservaron los originales, son el resultado de trabajar sesudamente sobre códices y copias de diverso origen y antigüedad. Los textos evangélicos son quizás los más estudiados y examinados por parte de filólogos, exégetas, hermeneutas, etc. Los métodos de investigación (historia de las formas, historia de la redacción, método histórico-crítico, etc.), por parte de expertos creyentes y no creyentes, han expuesto a los textos evangélicos a un examen más que profundo y aún sin terminar sin que se hayan aparecido supresiones o manipulaciones interesadas. Puede consultarse al respecto la Guía para entender el Nuevo Testamento de Antonio Piñero, ateo confeso. Algunas sectas sí han “traducido” según conveniencia, pero esto es sobradamente conocido.

- Jesús se casó con María Magdalena. No hay un solo dato, referencia o fuente, bíblica o apócrifa, de la que pueda derivarse esta conclusión. Suele citarse como “prueba” el mal llamado Evangelio de Felipe (texto del s. IV d. C.) en el que se la hace su compañera (lo mismo que los discípulos) y se afirma que solía besarla (no dicen que cuenta lo mismo respecto de los apóstoles). En otro mal llamado “evangelio”, el de María Magdalena (texto del s. III d. C) se dice que Jesús amó a María más que a los otros discípulos (sólo dice eso). Aún suponiendo que estos textos digan verdad, que es mucho suponer, no hay referencia alguna a un matrimonio de Jesús con María de Magdala. Suelen argumentar que el privilegiado puesto de María Magdalena es lo que provocó que fuera la primera testigo de la resurrección, aunque, paradójicamente, los mismos suelen negar que Jesús resucitara...

- Se ha encontrado la tumba de Jesús. James Cameron, el director de Titanic, dirigió un promocionadísimo montaje de ficción en el que se baraja la hipótesis de que ha sido encontrada la tumba de Jesús. Arqueólogos de toda procedencia (Amos Kloner, Stephen Pfann, William Dever, etc.), además de cuestionar los métodos de investigación, han rechazado que se pueda identificar esa tumba con la de Jesucristo. El nombre “Jesús”, así como “María”, era frecuentísimo en la Palestina del s. I., como si hoy encontraran la tumba de un tal Manuel, casado con una tal Carmen. De producirse el hallazgo de una tumba con esos nombres, ¿por qué habría de ser la de Jesús de Nazaret? Porque la mala malísima Iglesia tiene no se sabe qué interés desde el s. I en ocultar esta verdad verdadera.

- Constantino inventó la fe católica y divinizó a Jesús. Esta es una de las más frecuentes. Lo declarado en el Concilio de Nicea (año 325), celebrado en Constantinopla y ciertamente convocado por Constantino, declaró lo que ya era la fe de la Iglesia: Jesús es uno con el Padre, de su misma naturaleza, verdadero hombre y verdadero Dios. El Nuevo Testamento deja constancia de lo que experimentaron los que conocieron a Jesús: un hombre perfecto en el que encontraron a Dios, que como Dios, perdonaba los pecados, que hablaba con la autoridad de Dios y que resucitó. ¿Cómo explicarlo? ¿Cómo definirlo? Eso llevó varios siglos y, como suele ocurrir en estos casos, la necesidad de definir a Jesús con mayor claridad y exactitud nació en el contexto de un conflicto con los partidarios del arrianismo, que sostenían que Jesús es creación de Dios. Los obispos y los teólogos tuvieron que re-expresar el testimonio de los apóstoles de un modo asequible para su época y que respondiera a las preguntas que la gente les planteaba y resolviera los conflictos con los arrianos.

- Justiniano hizo que el cristianismo dejara de creer en la reencarnación. El II Concilio de Constantinopla (año 553) tuvo como tema central la condena del monofisismo (Jesús no era verdadero hombre), ratificando lo que ya se había dicho en concilios anteriores. En ese concilio se rechazaron también algunas tesis de Orígenes, entre ellas la de la pre-existencia del alma respecto del cuerpo. Pero la fe en la resurrección, no en la reencarnación, está presente desde el principio del cristianismo, en la Biblia, en los textos y cartas de las primeras comunidades y Padres de la Iglesia, y había sido ya ratificada en los concilios I de Constantinopla (año 385), Éfeso (año 431) y Calcedonia (año 451).

- Pablo es el inventor de la fe cristiana. Ésta es una de las más extendidas, tratando de establecer una dicotomía irreconciliable entre un pretendido cristianismo originario auténtico y otro pospaulino. Pablo no inventó el cristianismo, sino que asumió la misión de presentar la fe a la iglesia helenista (a los gentiles), a cuyos partidarios había perseguido por pensar que destruían la unidad e identidad nacional del judaísmo. Ciertamente defendió la libertad de Cristo, pero nunca rompió la comunión con Pedro, ni siquiera con Santiago y sus judío-cristianos de Jerusalén (cf. 1 Cor 15, 3-9). Su historia es descrita en Hech 9-28, pero él mismo la ha narrado de un modo bien directo (Gal 1, 13-19; cf. Flp 3). Si bien es conocido el modo en que expresó su desacuerdo en la cuestión de la judaización de los gentiles (Hech 15), en el momento de conflicto entre varias tendencias en la iglesia apeló a su comunión con “las columnas”, que eran Santiago, Pedro y Juan (Gal 2, 9).

Abundan los que, sin el más mínimo conocimiento y pudor intelectual, sostienen estas cosas como ciertas. Nos puede dar la impresión de que a veces los cristianos creen una fe del carbonero contra lo que dice la Historia, pero no es así. Sería conveniente leer o consultar alguna Historia del Cristianismo. Recomiendo dos bien actuales: la editada por la B.A.C. en la colección Sapientia Fidei y la editada por la Universidad de Granada en colaboración con Trotta, especialmente los volúmenes dedicados por ambas al cristianismo antiguo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Algo más de 300 paginas tiene el libro que acabo de leer, y os puedo asegurar que la Iglesia podria temblar con todo lo que en el se cuenta. Se titula EL REY DE LAS MARIPOSAS. Si quieres saber como fue Jesús y su familia realmente, y que le sucedió en aquellos duros años de su vida, no dudes en leerlo, como yo he hecho o visita el blog del libro: www.elreydelasmariposas.blogspot.com . Te alegrarás. (Barcelona.- Judith)

Javier Bulturido dijo...

Lo que no me cuadra, Judith, es el caso que se hace a los escritos gnósticos, muy posteriores, y se ignoran los anteriores. Y cómo esto es según menú a la carta.

alberto dijo...

Judith:
En http://franciscoaranguren.blogspot.com/2007/06/el-sudario-de-oviedo.html

has dejado el mismo comentario.

Crees más lo que te dice una novela (así la definen en el blog que citas) que en la historia documentada.

¿Has leído también novelas de Isaac Asimov? Seguro que somos -al menos yo- alienígenas ..... ;-)