Un blog sobre la New Age (Nueva Era) y los esoterismos varios que hoy, como una epidemia que afecta al raciocinio y a la lógica, se expanden... Bienvenidos sean usted y Guillermo de Occam.

miércoles, 15 de octubre de 2008

¿Qué sabemos del pasado? Nada. ¿O sí?

Que los antiguos eran súperhipermegamolones y que lo desconocemos absolutamente todo de ellos es algo que todo el mundo sabe… Bueno, que se supone que saben los que, lejos de la arqueología y la historia, se inventan un pasado que justifique la existencia de extraterrestres súperavanzados, espíritus canalizados, elementales y demás fauna esotérico-mística con el único fundamento de que no sabemos nada del pasado o que éste se nos oculta con no se sabe qué retorcido fin. Amparados por el hecho de que pocas personas conocen con detalle las investigaciones arqueológicas e históricas, disfrazan de “investigación” lo que no es más que un continuo comentarse y citarse a ellos mismos como fuentes que pretenden convertirse en fiables a fuerza de ser muchas y que consiste, normalmente, en un absurdo elenco de cozah mihteriozah que la ciencia, siempre en su versión oficial más malísima de la muerte, no ha sabido resolver o que desecha por contradecir sus “dogmas”.

No obstante, siempre me resultó curioso su éxito: ¿cómo es posible que gente con fácil acceso a información veraz acabe pensando que éstos despabilados puedan tener razón?

Pensemos, por ejemplo, en las pirámides. Las construyeron pueblos tan distantes entre sí en el tiempo y el espacio como los antiguos egipcios y los mayas.





Esta coincidencia en la forma geométrica de las edificaciones ha llevado a algunos listos a vender la tesis de que los egipcios llevaron la megatecnología piramidal a los pueblos de América. Así dicho, y tratando de buscar cuanta coincidencia cierta o inventada pueda presentarse de forma abracadabrante, pudiera parecer que puede sostenerse tal cosa. Nuestro himbeztigador, con chaleco de explorador hecsperto, se hace unas fotos o se graba en actitud harkeológica, como si estuviera descubriendo algo importantísimo, y derrama sobre el lector o el oyente unos supuestos datos que presenta, además, como fruto de un trabajo personal dificultado por una “ciencia oficial” que se niega, dicen, a prestar atención a las “evidencias” que él, que ha dedicado al menos dos semanas al Google en busca de “información”, sí tiene en cuenta. Y es que esta negación de las evidencias por parte de los “científicos ortodoxos” lleva finalmente a no aceptar explicaciones que son, a la postre, las más lógicas… Como ésta:

Momentos antes de la catástrofe atlante se sacó al pueblo selecto. Algunos vinieron a Mesoamérica y otros a la meseta central del Asia. Colonizaron el Tibet, Persia, Egipto, etc., etc. En pleno Egipto se hallan aún pirámides Mayas.

Fuente: http://www.libros.com.sv/nueva/detalles.php?id=85

Así explicamos que unas pirámides se parezcan a otras pirámides. Lo más lógico sería pensar que pueblos que desconocían otras formas de levantar edificios de dimensiones importantes encontraran una solución parecida a sus problemas de construcción. Pero no, la solución más lógica es la migración masiva de los atlantes supervivientes. Toma ya. Aunque algunas veces se puede prescindir de los náufragos de la Atlántida. Vean:

Las pirámides americanas que no se parecen a las egipcias son iguales a los zigurats. Por qué? Tenían contacto con los americanos los mesopotámicos.

Fuente: http://URL">http://listas.20minutos.es/?do=show&id=46797

Se trata de un extracto de una lista de “documentos que la historia oficial desecha o no explica” y que se refiere a las pirámides en general.

Impresionante, ¿verdad? Claro que no se iban a quedar conformes los más conspicuos defensores del amor patrio. Algunos, en su afán de tener por antepasado al pueblo antiguo más megamolón, afirman, pásmense, que la influencia se dio precisamente al revés. Vean el siguiente extracto de un artículo que se titula “Bolivia, cuna de la civilización” y que firma un tal Jorge Mier Hoffman sin que se la haya caído la mano:

Aunque parezca increíble..! el desarrollo de la civilización egipcia evidencia la influencia de los incas del Alto Perú; no sólo en sus construcciones y arquitectura, sino en su religión, costumbres y forma de vida… Como se sabe, la religión católica surgió con Moisés en la corte de los faraones, quién llevó a los hebreos en un éxodo por el desierto en busca de la Tierra Prometida… El Antiguo Testamento nos relata la existencia de un faraón, que la historia ha identificado como Amenofis, casado con la no menos famosa reina Nefertiti.

Hasta ese momento de la dinastía de los faraones, el Panteón religioso lo conformaban una docena de dioses de todos los tipos: aves, bueyes, insectos, seres y figuras antropomorfas… Un personaje de la Corte llamado Moisés, influyó en Amenofis para cambiar todos los dioses existentes por un único Dios llamado “Atón”… A partir de entonces, el faraón cambiará su nombre por Akhenatón… y Atón que significa “Padre Sol”, ocupará el sitial de los dioses del Antiguo Egipto… Lo curioso es que Inca en egipcio significa Atón = Padre Sol.


Fuente: http://URL">http://www.simon-bolivar.org/bolivar/bolivia_cuna_de_la_civ.html

Por si no se ha dado cuenta, Jorge Mier Hoffman sitúa el nacimiento del catolicismo con anterioridad al siglo XII antes de Cristo, que es cuando se calcula que debió de vivir Moisés. Así que ya ve, doce siglos de cristianos católicos antes de Cristo… Lo que se dice tener las cosas claras.

Y es que la ciencia es tan miope…

Cualquier hipótesis sobre quiénes y cómo se construyeron las pirámides de Egipto se estrella contra las pruebas del Carbono 14 y el Cesio 12, que las dataron con una antigüedad de ocho a diez mil años, es decir, muchos miles de años antes de que aparecieran los egipcios, sin perjuicio de que también se calculó esta antigüedad por las erosiones realizadas por las lluvias.Existe una miopía tremenda en los científicos que tratan de resolver todo solamente desde el punto de vista del pez en la pecera, es decir como si la pecera fuera lo único que existe.

Fuente: http://www.libros.com.sv/nueva/detalles.php?id=85

Es necesario aclarar que la prueba del carbono 14 sólo sirve para datar, con algún margen de error, algo que alguna vez hubiera estado vivo. No parece éste el caso de las piedras de las pirámides. Y lo que nunca termina de aclararse es cómo, si la ciencia es tan miope y sus métodos tan limitados (como el pez en la pecera) son tan útiles cosas como la prueba del Carbono-14 o el estudio de las erosiones pluviales… ¿En qué quedamos?

Entre las cosas más alucinantes que me he encontrado está esto que dice el himbeztigador de todah lah cozah mihteriozah, Don Pedro Amorós (cito textualmente y respetando los signos de puntuación, que parecen puestos al azar):

Un equipo de investigación español, encontró en el fondo del pasadizo de la verdadera entrada a la pirámide un fragmento cilíndrico de madera que se demostró científicamente que pertenecía a un bloque de granito que se encuentra en la entrada y sirvió como sistema de cierre. Un dato muy curioso, es que cuando llevaron a una Universidad americana a analizar este pequeño cilindro de madera, los científicos se asombraron cuando el veredicto del C14, dató del 2016 después de Cristo, este hallazgo. ¿ Quiere decir esto que viene del futuro ?.


Fuente: http://www.ctv.es/USERS/seip/seip21.htm


Absolutamente demoledor. El “cilindro de madera” no sólo no ha perdido carbono desde la construcción de la pirámide de Keops (siglo XXVII a.C.) sino que tiene ¡el que le correspondería en el año 2016! ¿La solución? El cilindro puede venir del futuro, dice. Claro, cómo no. Y observe que no se menciona a nadie del equipo español ni a la universidad americana con lo fácil que debería resultarle de ser cierto. Típico de las invenciones.

Por si acuden a la fuente de esta cita, hagan el favor de prestar atención al título con que Pedro Amorós se presenta: Investigador en Transcomunicación Instrumental. Si usted sabe de qué va la disciplina que da lugar a semejante título, haga el favor de explicármelo.

Veámoslo en pose egiptológica:



Así de guapo figura en una web que anuncia un viaje al Egisto mihteriozo con la compañía y el asesoramiento de tan hiluhtre hecsperto en transcomunicación instrumental. Lástima que el viaje se hiciera en el 2007. Realmente hubiera pagado por ir con él.

Unos campeones de campeones son los dos protagonistas de este vídeo, Jiménez del Oso y Eik von Daniken , que sostiene que el Arca de la Alianza era, en realidad, un reactor nuclear…

Sin comentarios.

Pero el maehtro de maehtroh, J.J. Benítez, despliega como nadie sus encantos. Siempre, eso sí, contra la limitadísima y mala malísima ciencia oficial. En un importante alarde de conocimientos de Historia, fruto sin duda de sus años de dedicación al estudio profundo de las evidencias más evidentes, llega a afirmar que Jesucristo estuvo en el Coliseo de Roma. Lo hace en torno al minuto 5 de este vídeo que alguien generoso colgó en Youtube… Sea paciente y eche unas risas a su salud.

Esto podría ser considerado posible si el Coliseo se hubiera construido a tiempo para que Jesucristo hubiera asistiera a algún espectáculo, pero, mira por dónde, este edificio se terminó en el año 80 d. C. Y observe, si ha visto el vídeo, que el fundamento que ofrece para el megaviaje de Jesucristo es "Según mis noticias". Toda una referencia de una autoridad en la materia... No obstante, y seguramente advertido del tamaño del error ya divulgado sin remedio, intentó con posterioridad salir airoso respondiendo así a una pregunta al respecto:

58- mdavid- Usted afirma, en "Planeta Encantado", que Jesús estuvo en el coliseo romano. ¿Pero Jesús no murió antes de la construccion del coliseo...? ¿Exactamente, en qué año estuvo? ¿Concretamente, en qué coliseo estuvo? ¿Cómo llegó hasta allí? Estoy hecho un lío, espero pueda aclarme estas dudas.

J.J. Benítez- Jesús murió en el año 30, unos cuarenta años antes de que se inaugurara el Coliseo de Roma. En “Planeta Encantado” digo que asistió a los juegos romanos porque había otros circos. Lo que ocurre es que hoy no quedan los restos de ninguno. Se tomaron esas imágenes – insisto- porque no hay otros. Quizá debería de haber hecho la puntualización, pero no lo consideré, y no lo considero, importante, salvo para los “vampiros”.


Fuente: http://www.planetabenitez.com/preguntas7.htm">http://URL">http://www.planetabenitez.com/preguntas7.htm

Bueno, quizás J.J. Benítez ignora (o no) que el Coliseo es un anfiteatro, no un circo, y que sí se conoce la existencia y ubicación del Circo Máximo de Roma (y de otros), aunque es menos televisivo y espectacular que el Coliseo. Eso de que no existe ninguno... El Circo Máximo está en la mismísima Roma:



Quizás también olvida qué es lo que realmente dijo, porque lo que afirmó fue literalmente esto:

Nadie imagina hoy a Jesús de Nazaret caminando o sentado en las gradas de este formidable Coliseo romano. Sin embargo, así fue. Durante su estancia en la Roma del emperador Tiberio, el Maestro disfrutó también de los juegos y de la belleza de la capital del imperio.

Si en algo tan sencillo de investigar se mete la pata hasta tal punto, imaginen la consistencia del resto de sus afirmaciones. En fin.

De este modo, y siempre con el mismo estilo y fundamentos, proliferan los autoproclamados piramidólogos, arqueólogos de lo misterioso, historiadores esotéricos y toda la fauna similar que usted pueda imaginar.

Si usted ha tenido la paciencia de llegar hasta aquí, quizás piense que mis afirmaciones no son fiables. ¡Su actitud es estupenda! Busque información, que la hay en abundancia y de la buena. Si hace esto a lo mejor la próxima vez que lea a alguno de los desbeladoreh de mihterioh también desconfíe. Es una actitud sanísima.

1 comentario:

@gustín dijo...

Javier, aunque no cambia la esencia del artículo creo que la frase:

"Es necesario aclarar que la prueba del carbono 14 sólo sirve para datar, con algún margen de error, algo que alguna vez hubiera estado vivo. No parece éste el caso de las piedras de las pirámides."

Creo que no es del todo correcta. Para usar la datación por carbono 14 solo es necesario que haya carbono. Es edcir que el compuesto sea orgánico, pero no necesariamente vivo. Saludos.