Un blog sobre la New Age (Nueva Era) y los esoterismos varios que hoy, como una epidemia que afecta al raciocinio y a la lógica, se expanden... Bienvenidos sean usted y Guillermo de Occam.

sábado, 5 de enero de 2008

Reflexología facial

El mundo de las chorradas tiende a crecer en proporción al descenso de capacidad crítica; ésta desciende a su vez conforme aumenta el desconocimiento o la falta de curiosidad. De este modo y a este ritmo, el número de chorradas que pueden ser dichas y creídas no parece que vaya a disminuir a corto plazo. Las cosas son así, lamentablemente.

Hace unos días recibimos en casa por correo, gentileza de un error de Travel Club,un número de la revista Mente Sana (nº 33), un compendio insufrible de recetas supermolonas, requetechulis e hiperfáciles para estar y sentirse bien que edita el aún más insufrible Jorge Bucay; "revista de psicología positiva", se anuncia. No debe condundirse el sentido que tiene aquí el término "positivo" con el que se maneja en ciencia o en filosofía (positivo: ceñido a los datos y/o a los hechos). No, se trata más bien de psicología megachuli e hipermolona para estar súperbien con estrategias requetefáciles descubiertas por gentes topebuenas.

Uno de los artículos de este panfleto presta atención a lo que denomina "Terapia de reflexología facial", un engendro descubierto por una tal Lone Sorensen y que consiste en la estimulación de determinados puntos del rostro que, cómo no, consigue enviar impulsos megapositivos hacia todos los sistemas, tejidos y órganos del cuerpo a través de lo que ella denomina "meridianos" y del sistema nervioso central.





¿Cómo ha llegado a estas conclusiones?

Podría haber sido tras un estudio de las terminaciones nerviosas presentes en el rostro y de su interacción con en sistema nervioso central, así como con el resto del cuerpo. Pero no, esta técnica megachuli la descubrió Lone Sorensen cuando conoció a unos aborígenes de la Patagonia. No nos dice qué aborígenes son éstos, aunque sospechamos que el sur de Chile y de Argentina debe estar pobladísimo de aborígenes súpersabios. La cosa es que los Tehuelches (Argentina) han desaparecido. Sólo han quedado descendientes de Mapuches (patagonia chilena). Los Mapuches poseían lengua propia, pero no escritura, aunque hoy existen varios diccionarios con el alfabeto latino que fue llevado por los españoles a aquellas tierras. No obstante, y suponiendo que esta mujer se refiera a los mapuches, saben de medicina natural eficacísima lo que no se imaginan...

Aún así, Lone Sorensen dice que visitó la Patagonia y observó cómo los aborígenes anónimos se realizaban masajes faciales para aliviar las dolencias.

Otro viaje, esta vez a oriente (¡cómo no!), le permitió conocer al "doctor" Chau, que le enseñó los 564 puntos neurológicos que él manipulaba y que ya las culturas milenarias de oriente manejaban con solvencia. Así, haciendo una síntesis espectacular entre la sabiduría aborigen patagónica y los conocimientos milenarios del doctor Chau, Lone Sorensen desarrolló su propio método, dice, combinando todo esto con los hallazgos más modernos de la neurología... Vaya tela.

Aquí la tienen en acción:




Pero hay que estar atentos a la jugada que, como buena trilera, trata de hacernos... Aborígenes de la Patagonia, oriente, conocimientos milenarios, modernos hallazgos de la neurología... Todo apunta a chorrada sublime.

¿Qué hallazgos de la neurología permiten sostener con verdad que las terminaciones nerviosas del rostro humano inciden en el resto de tejidos, órganos y sistemas del resto del cuerpo? ¿Qué neurólogo ha podido establecer la existencia de meridianos de energía recorriendo el cuerpo sin permiso de la Física? ¿De qué energía estamos hablando? ¿Cómo se mide?


Es un hecho que las caricias generan endorfinas y que acariciamos a los dolientes (como hacen también los animales) para aliviarlos y consolarlos con la cercanía. Pero de aquí a concluir que unos masajitos en la cara pueden curar el hígado, el páncreas o el corazón...

Pero si visitamos la web del Instituto Internacional de Reflexología Podal/Facial (suena tremebundo, ¿eh?; como si fuera la cosa en serio), nos encontramos con una amplia gama de productos terapéuticos supersencillos y eficacísimos, aunque no baratos. Así tenemos, por ejemplo, a la muñeca Amanda (59 eurazos), con la que el niño juega y, además, aprende. Hela aquí:



Fuente: http://www.lonesorensen.com/productos.asp?id_categoria=16&lang=esp

Del mismo modo, usted puede hacerse terapeuta reflexológico en un cursillo que, cómo no, se realiza a distancia y previo pago (972 euros).

Fuente: http://www.lonesorensen.com/productos.asp?id_categoria=5&lang=esp

No obstante, usted puede introducirse en el maravilloso mundo de la reflexología podal/facial comprando un CD ilustrativo por sólo 24 euros.



También puede adquirir láminas preciosísimas donde se presentan pasos y puntos faciales y su relación con el cuerpo serrano:




Revise, si quiere, el artículo Pseudomedicina de agosto del 2007 y compruebe si esta chorrada se corresponde o no con lo dicho allí.