Un blog sobre la New Age (Nueva Era) y los esoterismos varios que hoy, como una epidemia que afecta al raciocinio y a la lógica, se expanden... Bienvenidos sean usted y Guillermo de Occam.

martes, 31 de julio de 2007

Los Niños Cristal y los despabilados






Una de las manías más espectaculares de la New Age es la de convertir patologías y síndromes en dones hipermegachulis para la evolución de la conciencia o de la humanidad. Esto, que en principio pudiera parecer cosa simpática, es en realidad la ocasión para que algunas personas no reciban la asistencia y el tratamiento adecuados o la justificación impúdica de un racismo intolerable.

El Síndrome de Asperger, descrito por Hans Asperger ya en 1943, se encuadra dentro del ámbito del autismo. Los que lo padecen tienen una apariencia normal, pero sufren deficiencias en su sociabilidad, ausencia de empatía, se obsesionan con temas de su interés, tienen un amplio vocabulario, una deficiente coordinación motriz, pánico a los cambios en la rutina, y se considera dentro de los trastornos generalizados del desarrollo. El niño con Asperger no tolera las bromas, las ironías o los engaños. Les cuesta mucho diferenciar comportamientos adecuados e inadecuados y les resulta muy difícil relacionarse con sus iguales. Desean relacionarse, pero no poseen las habilidades adecuadas. Las novedades los desubican con facilidad, pues se sienten seguros con lo que conocen. Sufren mucho.

Pueden encontrar una descripción más detallada aquí:

http://www.asperger.cl/que_es_el_sindrome.htm

El Síndrome de Asperger está recogido en el DSM IV con la clave F84.5. Es, pues, una patología conocida y que requiere de intervención terapéutica, especialmente educativa, destinada a provocar el mayor desarrollo posible de las habilidades y destrezas del paciente, ya que no hay, hasta ahora, una cura conocida. Tratándose de una patología recientemente reconocida, la bibliografía es aún escasa y pocos los trabajos de investigación, aunque esto está en vías de solución. Esta parquedad de materiales puede provocar que los padres de afectados de Asperger puedan sufrir un verdadero vía crucis médico hasta que se diagnostique con seguridad el síndrome. Del mismo modo, es todavía poca la capacitación específica de profesionales del ámbito educativo, algo que hay que arreglar pero que poco a poco va mejorando. Ya hay asociaciones y terapeutas especializados.

Pero a esto llegan los despabilados y los embaucadores de la “espiritualidad alternativa” y sentencian, sin el más mínimo fundamento, que los niños con Síndrome de Asperger son, en realidad, “niños cristal”. Afirman que son el próximo paso de la evolución humana (¡!), que vienen a desmontar las limitadas formas de pensamiento de la humanidad, que tienen como misión incrementar la energía planetaria y que nos van a revelar nuestro poder y divinidad internos. Los hacen poseedores de capacidades psíquicas extraordinarias (leer el pensamiento, sanar, administración voluntaria de energías varias, canalizaciones, etc.). Celia Fenn considera que son criaturas que no han encarnado del todo, por lo que su terapia debe tener en cuenta su situación interdimensional… y que hay que potenciar sus dones espirituales. Vaya, como tratar de curar la anemia con una transfusión de harina...

Estos embaucadores suelen decir que estos niños están llegando al planeta a partir del año 2000 (recordemos que el síndrome fue descrito en 1943). Las dificultades de sociabilidad y el aislamiento los interpretan como muestras de un profundo equilibrio interior (Sharyl Jackson). La misma Celia Fenn afirma, sin que se le caiga la cara de vergüenza, que estos niños hacen uso de capacidades del cerebro que los demás no disfrutan… o que se les ha activado una porción de ADN que en los demás es residual… o que la lentitud del desarrollo en muchos niños cristal es meramente una expresión de la necesidad de enfocar su kundalini de ángel humano entre la percepción humana de 3ª y 4ª dimensión…

Steven Rother sostiene que Jesucristo fue un adulto cristal. ¿Por qué? Pues por la evidentísima razón de que "Cristal” y “Cristo" son palabras muy similares y a este respecto tienen una definición muy similar… Lean de nuevo ustedes las características descritas del Asperger y decidan si Jesucristo tuvo Asperger…

Entre otras burradas, Sharyl Jackson dice cosas como éstas:

- Sienten un amor profundo por los niños y los animales. Tienen una forma extraordinaria de conectar con todas las criaturas.
- Antes de nacer, con frecuencia les han dicho a sus padres su nombre como si lo oyeran en persona.
- Extremadamente empáticos (¡!) hasta el punto de saber lo que un desconocido está sintiendo.
- Son capaces de regenerar los huesos y la piel. Cuando muchos de nosotros somos gradualmente renovados - ascendiendo a la Energía Cristal que ya está en ADN.
- Antes de nacer, con frecuencia les han dicho a sus padres su nombre como si lo oyeran en persona.
- Hay una inocencia, una falta de malicia, una pureza, debidas a la ausencia de ego en los Cristal.

Ni que decir tiene que estos místicos, canalizadores, gurús, guías y como quiera que se autodenominen, ofrecen sus servicios para una correcta evolución de estos niños. Así por ejemplo la Fundación para los Niños y Jóvenes de la Nueva Era. Siempre previo pago, claro está.

Estos despabilados disfrutan del amparo de una legislación que no considera delito el engaño y la estafa a los padres de niños con Asperger por tratarse de ámbitos en los que prima el derecho a la libertad de conciencia y de creencias, pero es absolutamente inmoral que estos mierdas dificulten un tratamiento adecuado a los niños afectados. Habría que legislar al respecto.

Igual ocurre con los conocidos como niños índigo.

Nancy Ann Tape, parapsicóloga (lo que la capacita para saber de cualquier cosa), posee, dice, la capacidad para ver el color del aura. En su libro Entendiendo su vida a través del color decidió que las personas se podían clasificar en función del color de su aura (esto ya podría ser calificado de racista, pero lo veremos más adelante). Los de color índigo aparecieron en la Tierra, dice, a partir de 1980 (no obstante, no tienen pudor para señalar índigos ilustres a lo largo de la historia aunque hayan muerto y no se pueda “comprobar” su aura).

Lee Carroll, canalizador de algo que él llama Kryon, y su esposa Jan Tober publicaron en 1999 Los Niños ïndigo. Defienden la idea de que está naciendo una especie de súpergeneración con características y habilidades megachulis. Entre ellas, las siguientes:

- Llegan al mundo sintiéndose reyes, y a menudo se comportan como tales.
- Tienen la sensación de merecer estar donde están, y se sorprenden cuando los demás no la comparten.
- No tienen problemas de valoración personal, a menudo le dicen a sus padres quiénes son.
- Les cuesta aceptar la autoridad que no ofrece explicación ni alternativa.
- Se niegan a hacer ciertas cosas, como por ejemplo esperar en una fila.
- Se sienten frustrados con los sistemas ritualistas que no requieren un pensamiento creativo.
- A menudo encuentran formas mejores de hacer las cosas, tanto en la casa como en la escuela.
- Parecen ser antisociales, a menos que se encuentren con personas como ellos.
- No reaccionan ante la disciplina de la culpa.
- No son tímidos para manifestar sus necesidades.

Otros autores ofrecen hasta 76 características del mismo tipo advirtiendo que no es necesario para un diagnóstico o reconocimiento el poseerlas todas (Luz Guzmán). De esta forma, si usted no se identifica con ninguna ¿qué clase de tipo es usted?

Si bien estas características no describen absolutamente nada (confusas, ambiguas, generalistas, comunes), hay que observar que son generalmente aplicadas, incluso por los embaucadores (ver imagen en el inicio del artículo), a los niños que padecen el Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad, cuando no a determinadas formas de autismo. De nuevo, estos niños necesitan de unas estrategias terapéuticas adecuadas y no de las tonterías de los despabilados.

Tienen información asequible sobre este síndrome aquí:

http://www.educacioninicial.com/ei/areas/integracion/sindromeadd/index.asp

Lo más grave es que estos mierdas se permiten la frivolidad de criticar tratamientos que no conocen o que se inventan. Vean esto:

http://www.geocities.com/elclubdelosninosindigo/Ritalin.html

José Piedrafita Moreno es cantante… experto por tanto en todo lo que se le antoje. Habría que preguntarle qué entiende por posibles efectos secundarios y si esto es aplicable a cualquier medicamento con posibles efectos secundarios.

Sobre el Ritalin, un medicamento que no necesariamente se administra a estos chicos, pues la etiología de la patología es diversa y las estrategias múltiples, depsués de ofrecer el mismo profundo análisis de los posibles efectos secundarios, se dice en la página http://conates.tripod.com.ve/ninos_indigo/id15.html

Después de leer la ficha ustedes se preguntarán: ¿Entonces qué opciones tengo? Buscar ayuda en la medicina alternativa, médicos homeopáticos, quánticos, o terapeutas flores de Bach.

Toma del frasco, Carrasco.

Si estos niños no son tratados adecuadamente, las consecuencias para sus vidas pueden ser verdaderamente desastrosas. No obstante, ¿qué importa si en realidad son niños hipermegachulis? ¿Qué mas da si me lleno los bolsillos vendiendo libritos de autoayuda, dando conferencias, vendiendo frasquitos que lo curan todo y cobrando consultas?

Pero el componente más asombroso es el racismo que impregna toda esta parafernalia espiritualoide, pues identifican a los niños cristal e índigo como una nueva raza de superhombres, con un material genético diferente (¡!), con habilidades psíquicas superiores y con la misión de hacer evolucionar a la humanidad.

Isabel Stelling, en su libro Paradigma de una Nueva Raza, o R. Seigel en Los Niños Índigo (incluye un capítulo titulado Sistemas de Clasificación Humana) son el prototipo de este tipo de actitudes racistas deleznables.

Afirman, como hace N. Tappe, que el 90 % de los niños actuales son índigo. Si tenemos en cuenta que una de sus características es que presentan una superioridad genética que les hace inmunes a las enfermedades, lo lógico sería que los pediatras fueran pasando progresivamente a engrosar las listas del paro porque sólo tratarían al 10 % de una población infantil que, además, es de suponer que no enferme a diario.


La cosa llega a tal punto que hay sitios web que ofrecen incluso un test on line para detectar si es usted una persona índigo o cristal:

http://www.ninosindigochile.cl/indigos_cristal.php

Si usted no es índigo o cristal es porque no quiere.

martes, 17 de julio de 2007

Cerebro y mitos II





En la primera parte ya hablábamos del funcionamiento modular del cerebro y de sus interacciones. También señalábamos algunos mitos que, instalados en la opinión pública como verdaderos, sólo revelan que es necesaria una mayor y mejor divulgación de lo que se va sabiendo sobre tan interesante sistema.

Sigamos con las tonterías.

El fosfenismo es una supuesta técnica supercalifragilísticoespialidosa que sirve tanto como terapia como para desarrollar las capacidades de memoria, atención, creatividad y cuanta cosa se nos ocurra que es buena. Francis Lefebure, el “descubridor” de esta maravillosa técnica, sostiene que con la presencia “controlada” de fosfenos se activan las capacidades cerebrales. Los fosfenos son las manchas de luz que se perciben en ausencia de luz o cuando una fuente de luz intensa desaparece. Si usted mira la bombilla de una lámpara durante unos momentos, cuando aparte su vista de la luz percibirá las secuelas de la sobre-exposición lumínica en forma de manchas de luz. También puede percibir los fosfenos si se presiona los ojos con suavidad durante unos segundos. La cosa es que los ojos reaccionan ante ese estímulo en la forma en que el ojo interpreta los estímulos: como luz. Y la tontería surge cuando a este señor se le ocurre, vaya usted a saber cómo, que estos fosfenos pueden ser aprovechados para pasar de ser estímulos luminosos a ser energía lumínica transformable en energía mental. Así, dice, si miramos una fuente de luz intensa (algo para lo que el ojo no está preparado) aumenta la inteligencia, la memoria, la retentiva, la creatividad y la energía mental (vaya usted a saber qué cosa es la energía mental y cómo la ha descubierto este sujeto). Del mismo modo, si durante la percepción de fosfenos usted mira, por ejemplo, una fórmula matemática, ésta se memoriza mejor... Es decir, me causo voluntariamente dificultades en la percepción visual de la fórmula a memorizar y resulta que la entiendo y la recuerdo mejor... Lo que sí sabemos es lo que vale el kit Mental Fitness para mejorar el rendimiento en los exámenes: una lamparita, el manual de introducción al fosfenismo (El ABC de la Mezcla Fosfénica) y un CD de audio cuestan 94 dólares. Un consejo: consulte a su oculista antes de hacer experimentos de este tipo.

Otra tontería con el mismo origen es otra supercalifragilísticoespialidosa técnica de activación del cerebro: la alternofonía. La cosa es que si usted estimula su cerebro con sonidos que suenan alternativamente en un oído y en otro, entonces crece su capacidad de atención (¡!), su capacidad cerebral, se solucionan la dislexia y la disgrafía, y se vuelve usted más imaginativo y creativo. De nuevo, los descubridores de tan estupendo método nos ofrecen el aparatito que nos va a ayudar a ser genios sin esfuerzo alguno. La Maleta de Alternofonía, que contiene el alternofóno del Dr. Lefebure + La audicion alternativa (libro) + auriculares + 1 CD Generador de estados de conciencia + 1 transformador + 1 cordon de enchufe (hi-fi) + 1 maleta. Según Lefebure, si me llevo el alternófono a la universidad, lo conecto y escucho los sonidos de forma alterna, memorizo mejor las clases. Es decir, si me dificulto voluntariamente una audición clara de lo que dice el profesorado lo entiendo y lo recuerdo mejor...

Quizás lo que se lleva la palma es la creencia de que el cerebro es un emisor-receptor de ondas. Esto está en la base de la telepatía, la telequinesis y todas las modalidades newageras de la ley de atracción y la ley de causa-efecto (tal y como la entienden los newageros). La base de estas afirmaciones es una sopa de conceptos tomados de la física cuántica pero desprovistos de su significado original. Así, en base a que todo está compuesto de átomos, todo interactúa. Y si el cerebro está compuesto finalmente de átomos, pues se trata de átomos que se comunican con átomos si éstos, dicen, comparten el tipo de vibración. Esto obvia que los átomos no tienen las propiedades de las moléculas, que las moléculas no tienen las propiedades de los elementos estructurales de las células de las que forman parte y que las células no tienen las propiedades de los tejidos y los órganos que finalmente componen. Da igual, como todo son átomos todo se comunica... Ciertamente, el cerebro está compuesto de átomos, pero los átomos no son cerebro ni se comportan como tal.

La manía de mezclar churras con merinas, de utilizar conceptos de la física sin saber qué significan, da lugar a estos refritos.

La cosa sería saber qué modulo/-os del cerebro es el encargado de emitir y cuál/-es de captar qué tipo de ondas y, sobre todo, cómo lo hace. Estas son preguntas normales que deberían tener respuesta antes de concluir, en base a la vibración atómica, que sí es posible que el cerebro sea, a la vez, receptor y emisor.